Steven Spielberg reveló por qué renunció a dirigir Harry Potter cuando el proyecto ya estaba en marcha
El director explicó que dejó pasar una de las sagas más exitosas del cine para cumplir una promesa ligada a un proyecto muy especial en su carrera.
Steven Spielberg se bajó del Expreso de Hogwarts.
ShutterstockLa historia del cine está llena de proyectos que cambiaron de manos antes de llegar a la pantalla, pero pocos generan tanta curiosidad como el día en que Steven Spielberg decidió alejarse de Harry Potter.
Durante años se supo que el realizador estuvo vinculado a la adaptación de la primera novela de J.K. Rowling, aunque ahora volvió a contar los motivos que lo llevaron a abandonar una película que, incluso antes de estrenarse, ya prometía convertirse en un fenómeno mundial.
Mucho antes de que Daniel Radcliffe se pusiera las gafas redondas y la cicatriz en forma de rayo, el nombre de Spielberg estaba asociado al desembarco cinematográfico del joven mago. A fines de los años noventa, cuando la popularidad de los libros crecía a un ritmo imparable, la posibilidad de que el director de E.T. el extraterrestre, Jurassic Park y La lista de Schindler estuviera detrás de la adaptación despertó gran expectativa. Sin embargo, el proyecto tomó otro rumbo y terminó en manos de Chris Columbus, quien colaboró con el director en otras historias como Gremlins y Los Goonies.
Steven Spielberg y la decisión de abandonar Harry Potter
En una reciente conversación con TCM, el cineasta recordó que había sido programado para dirigir Harry Potter como su siguiente película. Pero una situación inesperada cambió por completo sus planes.
Tras la muerte de Stanley Kubrick en 1999, la familia del legendario realizador se acercó a Spielberg para pedirle que tomara las riendas de A.I. Inteligencia artificial, un proyecto que Kubrick llevaba desarrollando desde hacía años y que nunca pudo concretar.
"Tras la muerte de Stanley, asistí al funeral en su casa. Christiane Kubrick (esposa de Stanley Kubrick) y su hermano, Jan Harlan, me propusieron que tomara el relevo de Stanley, tal como él lo había planeado, y dirigiera la película", explicó Steven.
La decisión implicaba renunciar a una producción que ya tenía asegurado un enorme impacto comercial. Los libros de Rowling eran un fenómeno cultural global y todo indicaba que la película seguiría el mismo camino. Aun así, eligió dejar atrás el mundo de Hogwarts para concentrarse en A.I., una apuesta mucho más personal y arriesgada.
A.I. Inteligencia artificial, la película que cambió el rumbo de su carrera
La elección de Spielberg terminó marcando una etapa muy particular de su filmografía. A.I. Inteligencia artificial llegó a los cines apenas unos meses antes del estreno de la primera película de Harry Potter y se convirtió en una de las obras más singulares de su carrera.
La cinta se desarrolla en un futuro en donde los humanos dependen fuertemente de la tecnología, y se valen de unos robots llamados Mecas. Allí conocemos a David, interpretado por Haley Joel Osment, que es adoptado como un prototipo de prueba por una familia cuyo hijo biológico está en coma. Cuando el hijo real despierta, los celos y la rivalidad provocan una serie de incidentes. Esto obliga a la madre, Mónica, a abandonar a David para evitar que sea destruido en la fábrica.
La película mezclaba la sensibilidad emocional característica de Spielberg con ideas y conceptos que provenían directamente del universo creativo de Kubrick. El resultado fue una propuesta extraña, ambiciosa y difícil de encasillar, que con los años ganó una valoración mucho más positiva de la que tuvo en su estreno.
Muchos críticos y espectadores consideran hoy que A.I. fue el punto de partida de una serie de proyectos especialmente personales del director durante los primeros años de la década de 2000. Títulos como Minority Report: sentencia previa, Atrápame si puedes y Munich forman parte de ese tramo de la carrera del director en que que se dedicó a explorar caminos menos previsibles dentro de una carrera ya consagrada.
Por supuesto, siempre quedará la pregunta sobre cómo habría sido una versión de Harry Potter dirigida por él. Su sensibilidad para la aventura, la fantasía y el cine familiar parece encajar de manera natural con el universo creado por Rowling. Sin embargo, a juzgar por sus propias palabras, no hay señales de arrepentimiento.
Más de dos décadas después, Steven Spielberg sigue viendo aquella decisión como una elección necesaria. Renunció a una de las franquicias más exitosas de la historia del cine para cumplir una promesa y completar el legado de Stanley Kubrick. El resultado fue una película que, lejos de parecer una alternativa menor, terminó ocupando un lugar único dentro de su extensa filmografía.



