Superman: James Gunn explicó por qué mantuvo la escena más polémica de la película
James Gunn sorprendió a todos al revelar que una de las decisiones más controvertidas durante la producción de "Superman" involucró a un pequeño roedor.
James Gunn explicó por qué mantuvo la escena más polémica de la película
Warner Bros. PicturesJames Gunn sorprendió a todos al revelar que una de las decisiones más controvertidas durante la producción de "Superman" involucró a un pequeño roedor. El director y codirector de DC Studios admitió en una entrevista con Rolling Stone que desoyó completamente las objeciones de las audiencias de prueba respecto a una breve secuencia donde David Corenswet salva a una ardilla mientras Metrópolis está siendo atacada por un monstruo kaiju. La escena, que dura apenas unos segundos, se convirtió en el segundo o tercer momento más debatido de toda la película.
Las proyecciones de prueba revelaron una división inesperada entre los espectadores sobre este momento aparentemente inocuo. Los asistentes cuestionaron vehementemente por qué el Hombre de Acero dedicaría tiempo a rescatar a un animal tan pequeño durante una crisis de semejante magnitud. Gunn llegó a eliminar la secuencia en una versión de montaje, pero rápidamente se dio cuenta de que extrañaba profundamente ese detalle. La ausencia de la ardilla también creaba problemas geográficos en la historia, ya que alteraba la lógica del vuelo del superhéroe por la ciudad.
Mirá el tráiler de la película:
La decisión final de restaurar la escena enfrentó a Gunn con miembros de su propio equipo de producción, quienes también se oponían a mantener el momento. En declaraciones posteriores al New York Times, el director simplificó la controversia con una observación directa: el debate se reducía fundamentalmente a si a las personas les gustan o no las ardillas. Esta perspectiva pragmática refleja la filosofía creativa de Gunn, quien priorizó la coherencia temática del personaje por encima de las preferencias del público.
La escena de la ardilla representa más que un simple momento cómico o emotivo; funciona como una manifestación visual de la empatía característica de Superman. Gunn diseñó esta secuencia para demostrar que el heroísmo del personaje se extiende a todas las formas de vida, sin importar su tamaño o aparente insignificancia. Esta filosofía humanista contrasta con las expectativas de acción constante que muchos espectadores asocian con las películas de superhéroes contemporáneas.
El incidente también expuso otra crítica recurrente hacia el trabajo de Gunn: el ritmo acelerado de sus películas. El director reconoció que sus producciones consistentemente reciben comentarios sobre ser "demasiado rápidas" en lugar de "demasiado lentas" durante las proyecciones de prueba. Gunn atribuye esta característica a su enfoque no indulgente hacia los momentos que considera preciosos durante la filmación, priorizando siempre la fluidez narrativa sobre la contemplación excesiva.



