Por qué la nueva mansión de Jennifer Lopez y Ben Affleck oculta un pasado oscuro
Jennifer Lopez y Ben Affleck se han mudado recientemente a una lujosa mansión que adquirieron por la suma de 60 millones de dólares. La feliz pareja estuvo un año buscando la casa de sus sueños hasta que finalmente dio con ella en Beverly Hills.
La propiedad que decidieron comprar se encuentra en un área de 48,000 pies cuadrados y cuenta con 12 habitaciones, 24 baños un garage para 12 vehículos, una casa de huéspedes, una casa para el cuidador y diversas zonas de esparcimiento.
Entre las diversas excentricidades de la nueva casa de Jennifer Lopez y Ben Affleck se encuentra un ring de boxeo, una cancha de baloncesto, un amplio gimnasio privado y una cancha de pickleball. También cuenta con un bar propio para agasajar a las visitar y organizar algunos cócteles.
Sin embargo, lo que no sabía la pareja al comprar la mansión es que en ella se escondía un terrible pasado oscuro. Uno de sus anteriores dueños fue Curtis Somoza, quien actualmente se encuentra en prisión con una condena de 25 años.
El hombre en cuestión fue acusado de estafa por medio del esquema Ponzi. Pero ese no fue el único caso extraño detrás de aquellas paredes, porque en 2015, dentro de la casa arrestaron por abuso sexual al príncipe saudí, Majed Abdulaziz Al-Saud.
Los medios internacionales comenzaron a especular con esta información que tal vez la mudanza a esta propiedad con tanta historia podría arruinar a la pareja de Jennifer Lopez y Ben Affleck, quienes recientemente enfrentaron rumores de crisis que afortunadamente quedaron en el olvido.
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