El motivo por el que Pierce Brosnan llora al recordar su dura infancia

El motivo por el que Pierce Brosnan llora al recordar su dura infancia

El actor de James Bond no tuvo una vida fácil y sus primeros años lo marcaron para siempre.

Redacción QueVer

Redacción QueVer

Pierce Brosnan se convirtió en una leyenda al ponerse en la piel del agente secreto James Bond, siendo el quinto actor en interpretar aquel importante papel. La primera vez que se apoderó del rol fue en 1995, en la película GoldenEye y luego lo hizo cuatro veces más.

Pero antes de ganar tal popularidad por ser 007, llevaba 15 años de trayectoria en el cine, trabajando en más de una decena de películas. Sin embargo, la fama y la popularidad no son todo, porque detrás de aquel hombre que robó un sinfín de suspiros y conquistó muchos corazones en todo el mundo, se esconde una triste infancia.

Pierce Brosnan como 007.

Pierce Brosnan nació en un pueblo de Irlanda, en 1953, y al poco tiempo su papá lo abandonó a él y a su madre. Pero eso no fue todo, porque ella también lo dejó para irse a trabajar de enfermera a Londres y quedó al cuidado de sus abuelos maternos, quienes a sus diez años murieron.

Eso llevó al actor a tener que vivir con sus tíos, pasando de una casa a la otra y sin tener el cariño y la presencia de figuras paternas que todo niño necesita. Su mamá lo visitaba tan solo una vez por año y eso no alcanzaba.

Si Pierce Brosnan tiene recuerdos de aquella vida, fue repleta de abandonos y privaciones, eso lo hizo con el tiempo convertirse en un gran padre de familia, y él mismo lo dijo en diálogo con el periódico El Mundo: “El no haber conocido a mi padre me ha hecho desarrollar un fortísimo sentido de la familia. Quizá por eso disfruto tanto con la vida hogareña y mi rol de padre”.

Pierce Brosnan de grande.

Pero volviendo a su infancia, que tanto dolor le hace recordarla, el actor rememoró en más de una ocasión que durante sus primeros años de vida, en la escuela lo llamaban “el huérfano”, por la ausencia y el abandono de sus padres. Recién a los once años se pudo reencontrar con su mamá y comenzar a establecer un vínculo que la hizo dejar de ser una extraña para él.

Con el tiempo su mamá lo llevó a vivir con ella a Londres, donde también le costó integrarse porque al ser irlandés le hacían bullying y se reían de su acento. Con el paso de los años pudo establecer un gran vínculo también con Bill Carmichael, un escocés que tenía una relación con su madre y que se convirtió en su figura paterna. Él se encargó de llevarlo al cine y de hacerle descubrir ese mundo que tanto lo encandiló y definió a Pierce Brosnan por completo.

Suscríbete a nuestro newsletter para recibir todas las novedades y participar de concursos exclusivos desde aquí.

Temas