Cumplió 73 años: qué es de la vida de Sonia Braga, la actriz de Doña Flor y sus dos maridos
Sonia Braga fue la mujer más codiciada del planeta a fines de los 70. Sus protagónicos en distintas películas y novelas brasileras dejaron enamorados a todos. Hoy, a sus 73 años sigue vigente en el mundo de la actuación, pero está casi irreconocible para sus fanáticos.
Claramente sería una persona totalmente nueva a casi 50 años de su primer gran papel, Doña Flor. Además, también es querida por su estrellato en Dancin’ Days, la cual ocurrió una década después de su primer gran éxito. Luego siguió con otros roles, pero ninguno tan destacado como el anteriormente mencionado.
La actriz nació 1950, precisamente el 8 de junio en la localidad paranaense de Maringá, del sur de Brasil. Se crió junto a su madre, quien era la sostén de la casa luego del fallecimiento de su padre a sus 8 años, sus hermanos y hermanas y su abuela, quien la guió y alentó a seguir sus sueños.
Desde muy temprana edad, Braga se empezó a ganar un nombre dentro del espectáculo, ya que a los 13 años le dieron algunos papeles secundarios, pero le sirvieron para dar un salto de calidad y aprender más sobre cómo actuar, debido a que nunca se formó profesionalmente en ese ámbito.
Luego de Doña Flor, su fama creció tanto que no le quedó otra que demostrar su talento en la meca del cine, Hollywood. Con una maleta llena de esperanzas, partió a los Estados Unidos y ahí hizo El principiante, con Clint Eastwood, en 1990. Más tarde, estuvo en El beso de la mujer araña, donde su compañero William Hurt se ganó un Oscar.
Dando un paso adelante en su carrera, Un lugar llamado Milagro de Robert Redford, de quien se enamoró y mantuvo una relación. Además, estuvo con otras figuras, ya sean la mega estrella del fútbol Pelé, el guitarrista Eric Clapton y el actor Warren Beatty.
Por último, ya casi en el fin de su carrera, protagonizó Bacurau. Después, se unió a Fátima, dirigida por Marco Pontecovo y en 2022 hizo Una Boda Explosiva. Actualmente, Sonia vive en New York, se encuentra sola, sin hijos, mascotas o algún novio. Lo único que la reconforta es visitar cada tanto a su natal país.
