El duro presente de Bruce Willis: ya no puede hablar ni caminar
El actor Bruce Willis atraviesa un momento crítico de salud por la demencia frontotemporal, y el panorama no es para nada alentador.
El actor de 70 años atraviesa un duro momento.
Foto: ShutterstockBruce Willis atraviesa una dura enfermedad que lo ha alejado por completo de la pantalla y los sets de filmación. El 2022, el actor fue diagnosticado con demencia frontotemporal, una afección neurológica que afecta el lenguaje, la conducta y las funciones motoras.
Ahora, el panorama resulta mucho más desolador para el legendario actor. Según reportes recientes y allegados a su círculo más personal, Bruce Willis ya no puede hablar y tampoco leer. Además, sus funciones motoras también se habrían deteriorado, afectando su capacidad de caminar y moverse.
Incluso, según reportes recientes, ya no reconoce parte de su pasado, incluidos momentos clave de su carrera como actor. Lo acompaña un equipo de cuidado permanente y su familia, que ha pedido privacidad para atravesar este proceso con respeto y tranquilidad.
En el mes de enero, la esposa del intérprete, Emma Heming Willis, hizo una publicación en sus redes sociales donde se podía ver a la estrella de Duro de matar y El sexto sentido, agradeciendo a las fuerzas de seguridad y bomberos por su labor durante los devastadores incendios en Los Ángeles.
Desde entonces, el actor de 70 años no ha vuelto a ser visto en las redes, a excepción de algún que otro posteo de sus hijas o su exesposa Demi Moore, quienes lo acompañan de forma constante en este duro camino.
Qué es la demencia frontotemporal
La demencia frontotemporal (DFT) es una enfermedad degenerativa que, a diferencia del Alzheimer, comienza afectando la personalidad, el comportamiento y el lenguaje antes que la memoria. Suele aparecer entre los 45 y los 64 años, y muchas veces se diagnostica erróneamente como un trastorno psiquiátrico o como Alzheimer en etapas tempranas.
Entre los primeros síntomas pueden aparecer dificultades para encontrar palabras, cambios de humor drásticos o comportamientos impulsivos y poco adecuados en lo social. A medida que progresa, el paciente va perdiendo la capacidad de expresarse, escribir o leer, y los músculos comienzan a fallar, afectando movimientos básicos e incluso funciones esenciales como tragar.
En sus fases más avanzadas, las personas con DFT requieren cuidados constantes, ya que la enfermedad reduce progresivamente su autonomía.

