Los impresionantes escenarios donde se filmó la temporada 4 de The Witcher
La cuarta temporada de The Witcher, la exitosa serie de fantasía de Netflix, vuelve a deslumbrar con escenarios naturales que parecen salidos de otro mundo.
La temporada 4 de The Witcher está disponible en Netflix
La cuarta temporada de The Witcher, la exitosa serie de fantasía de Netflix, vuelve a deslumbrar con escenarios naturales que parecen salidos de otro mundo. Con Liam Hemsworth tomando el relevo de Henry Cavill como Geralt de Rivia, la producción se propuso recrear un Continente más vasto y realista que nunca. Para ello, el rodaje se extendió durante 140 días por distintos puntos de Inglaterra y Gales, donde bosques, ruinas medievales y playas se transformaron en los mágicos reinos de la saga.
Buena parte del rodaje se concentró en el condado inglés de Surrey. Allí, los bosques de Chertsey se usaron para recrear los campamentos del ejército del Norte, mientras que las lagunas de Frensham Ponds sirvieron para ambientar escenas junto al río. Otros puntos como Buttersteep Forest y el histórico Puzzlewood, en Gloucestershire, aportaron la atmósfera ideal para las batallas en los reinos del Norte. Los fanáticos reconocerán estos paisajes por su aspecto salvaje y casi sobrenatural.
Mirá el tráiler de la serie:
Entre las locaciones más llamativas se destaca Oxenford Farm, en Godalming, donde se filmaron las escenas del refugio soñado de Geralt. También se rodaron secuencias en Gosdenheath Cottage, dentro de Cowdray Estate en West Sussex, y en la majestuosa Cotehele House de Cornwall, que aparece durante la travesía de la Hermandad de Geralt. El equipo incluso utilizó las ruinas de Waverley Abbey, en el sur de Inglaterra, para ambientar los campos de refugiados surgidos tras la guerra.
Gales también tuvo un papel fundamental en la nueva temporada de The Witcher. Allí se filmaron las escenas más húmedas y sombrías, como el peligroso “Pantano de las Penas”, recreado en el lago Llyn Padarn. Este entorno natural, rodeado de montañas nevadas, aportó una estética épica al relato. En las cercanías, el histórico castillo Dolbadarn, ubicado en Snowdonia, se convirtió en el campamento del norte del río Yaruga, ofreciendo vistas espectaculares que parecen sacadas de un cuento medieval.
La cuarta temporada de The Witcher se filmó en Inglaterra y Gales
Durante el rodaje en Gales, la producción vivió un episodio inesperado: el hallazgo de explosivos antiguos del siglo XIX obligó a intervenir a un equipo de desactivación antes de continuar la filmación. Este hecho, lejos de detener al equipo, reforzó la idea de que la temporada 4 sería una de las más ambiciosas en la historia de la serie. Cada locación fue cuidadosamente elegida para reflejar la crudeza del conflicto y la belleza del mundo que rodea a Geralt, Yennefer y Ciri.

