10 detalles que seguro no conocías sobre Las damas primero, la película que arrasa en Netflix
La divertida comedia se ha ubicado entre lo más visto de Netflix. Repasamos algunos detalles poco conocidos del detrás de escena.
Las damas primero arrasa en Netflix
No hace falta haber visto la película dos veces para intuir que hay algo más debajo de la superficie. Las damas primero construyó su mundo invertido con una precisión que va bastante más allá del argumento central, y Netflix sorprendió con uno de sus títulos más discutidos de los últimos meses.
10 detalles que seguro no conocías sobre la película
1) La maestra que ya conocía a Sacha Baron Cohen
Kathryn Hunter, quien da vida a Glenda, no llegó al set como una extraña para Sacha Baron Cohen. Años antes del rodaje, Hunter fue su docente en la Ecole Philippe Gaulier, la reconocida escuela francesa de técnica payasa. Esa historia compartida previa al guion le aporta a las escenas entre ambos una tensión y una complicidad que ningún ensayo podría fabricar desde cero.
2) Un universo paralelo construido marca por marca
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Final explicado de Las damas primero, la película que triunfa en Netflix
Quienes pausen la imagen en Las damas primero van a encontrar un trabajo de ambientación minucioso. La película llenó su mundo invertido de referencias visuales modificadas: "Victor's Secret", "Nate Spade", "Vulva" como sustituto de Volvo y "Netchix" en lugar de Netflix, entre otros. También hay saludos y costumbres alteradas. Ningún personaje los señala como extraños, lo cual hace que el efecto sea todavía más eficaz.
3) Una línea que nació en el momento "Oh Fred, mi ángel de cachemira" no estaba escrita en el guion. Rosamund Pike la improvisó durante una escena junto a Charles Dance, y la dirección decidió que valía tanto la pena conservarla que terminó en el corte final. Es uno de esos hallazgos espontáneos que definen el tono de un personaje mejor que cualquier diálogo premeditado.
4) Netflix rehaciendo a Netflix
El proyecto tiene una particularidad poco frecuente en la industria del streaming: es una nueva versión de "Je ne suis pas un homme facile" (2018), película francesa original escrita y dirigida por Eléonore Pourriat que también perteneció al catálogo de Netflix. Que una plataforma decida rehacer su propio contenido en otro idioma es, en términos de producción, un movimiento casi sin antecedentes.
5) Un monumento con nombre cambiado
La estatua que aparece en varias escenas, donde el personaje del Hombre Paloma suele estar sentado, tiene su propia historia fuera de la ficción. Rinde homenaje a George Peabody, banquero estadounidense que destinó parte de su fortuna a construir viviendas para personas en situación de calle. En el mundo invertido de la película, la figura homenajeada pasa a llamarse Georgina Peabody, en coherencia con la lógica del relato.
6) Una mariposa con nombre propio
Cuando Glenda llama "Marcello" a una mariposa, no es un detalle aleatorio del guion. Ese era el nombre del marido fallecido de Kathryn Hunter, y la actriz lo incorporó como un homenaje personal dentro de la ficción. El dato convierte ese instante en algo más cargado de lo que parece a primera vista.
7) El ensayo incómodo que fue intencional
Durante la preparación del rodaje, la producción tomó una decisión deliberada: ensayar las dos versiones de la escena del lanzamiento de Guinness en forma consecutiva, primero la del mundo real y luego la del mundo invertido. El objetivo era exponer al elenco y al equipo técnico a la misma dinámica en espejo sin amortiguarla, para que la incomodidad fuera genuina y no actuada.
8) Baron Cohen en el gimnasio
Sacha Baron Cohen se sometió a una transformación física considerable para interpretar a Damien en su versión del mundo invertido. Pasó semanas entrenando para construir un cuerpo más ajustado a los cánones de atractivo convencional, un giro deliberado respecto a su propio historial: en trabajos como Borat, siempre aprovechó lo que él mismo describió como su figura naturalmente "flaca y peluda" como recurso cómico. Para esta película, la estrategia fue la opuesta.
9) Charlie, el punto fijo entre dos realidades
Mientras todo cambia de un mundo al otro, Charlie, el hijo de Alex, se mantiene igual en ambos. La producción tomó esa decisión de forma consciente, y Rosamund Pike la definió como un golpe genial de la directora Thea Sharrock. Que haya un personaje reconocible en las dos realidades le da al relato un ancla emocional que impide que el espectador se pierda en la inversión.
10) El poder femenino se lee en los pies
En el mundo invertido de Las damas primero, las mujeres con autoridad no usan tacos. Su calzado es zapatillas de alta gama o zapatos planos con suelas firmes, un detalle trabajado en conjunto entre los departamentos de vestuario, cabello y maquillaje. Es una de las señales visuales más elaboradas de la película, y funciona porque nunca se explica: simplemente está ahí para quien quiera verlo.



