Música, autos y robos en esta aclamada película de acción ideal para ver esta semana en Netflix

La película que fusiona acción, música e incluso romance en una experiencia sensorial única.
Una película disponible en Netflix
Una película disponible en Netflix Foto: Sony Pictures Releasing

La acción y la música son dos elementos que, por sí solos, pueden provocar emociones intensas. La adrenalina de una persecución y la euforia de una melodía pueden transportarnos a lugares inimaginables. Sin embargo, cuando se combinan de manera magistral, pueden crear experiencias cinematográficas verdaderamente memorables. 

Baby Driver (en español Baby: el aprendiz del crimen), dirigida por Edgar Wright, es una obra maestra que desafía las convenciones del género de acción y musical, fusionando una narrativa electrizante con una banda sonora cautivadora. Estrenada en 2017, la película no solo redefine el concepto de un film de “robo”, sino que también presenta una experiencia sensorial que deja huella en cada espectador.

Mirá el tráiler de la película:

 

La historia sigue a Baby (Ansel Elgort) un joven prodigio del volante que se ve obligado a trabajar como conductor de escape para el criminal Doc. Desde el primer momento, queda claro que Baby es diferente: su tinnitus lo acompaña a diario, pero encuentra refugio en la música que no solo lo aísla del ruido, sino que también sincroniza sus habilidades al volante. Este singular enfoque da inicio a una serie de robos emocionantes que se desarrollan al ritmo de una banda sonora cuidadosamente seleccionada, convirtiendo cada persecución en una danza coreografiada.

La película comienza con una secuencia de apertura electrizante que establece el tono y la estética del filme: Baby se escapa de una serie de robos a bancos mientras sigue el compás de canciones cuidadosamente seleccionadas. La película se destaca por su meticulosa integración de la música en la narrativa, donde cada acción de Baby está sincronizada con la banda sonora, creando una experiencia auditiva y visual única. 

La película está en la lista de las 100 mejores películas de acción de todos los tiempos por GQ. Foto: Sony Pictures Releasing

A lo largo de la película, la vida de Baby cambia al conocer a Debora, una joven mesera interpretada por Lily James que enamora al joven y que aumenta su deseo por dejar la vida criminal. El problema surge cuando una de estas operaciones falla y el joven se ve envuelto una peligrosa situación.

El romance en esta cinta funciona aunque no sea el centro. La química entre ambos personajes es palpable y su deseo de encontrar un camino diferente se convierte en un motor narrativo. Wright sabe cómo equilibrar la acción frenética con momentos de ternura, lo que hace que el público se preocupe genuinamente por el destino de Baby y Debora.

Baby Driver es un proyecto que Wright había estado desarrollando desde 1995, cuando era un cineasta de 21 años. Foto: Sony Pictures Releasing

El elenco de apoyo, que incluye a figuras como Kevin Spacey, Jon Hamm, Eiza González y Jamie Foxx, complementa a Baby de manera efectiva, cada uno aportando su propia personalidad al grupo criminal. La interacción entre estos personajes genera tensiones y conflictos que intensifican la trama, creando un sentido de peligro constante. La dirección de Wright logra que incluso los villanos sean intrigantes, añadiendo profundidad a la historia.

Lo que más destaca de Baby Driver es su producción, un festín para los sentidos. La cinematografía captura cada persecución y tiroteo con una energía vibrante, mientras que la edición mantiene un ritmo ágil que refleja la música. Wright utiliza técnicas innovadoras, como cortes precisos y tomas largas, para sumergir al espectador en la experiencia. 

El reparto está formado por Ansel Elgort, Kevin Spacey, Lily James, Jon Bernthal, Jamie Foxx, Jon Hamm y Eiza González. Foto: Sony Pictures Releasing

La película ha sido aclamada no solo por su estilo visual y su narrativa emocionante, sino también por su ingenioso uso de la música. Cada pista en la banda sonora no solo acompaña a las imágenes, sino que actúa como un personaje por derecho propio. Desde clásicos del rock hasta melodías contemporáneas, la música se convierte en el latido del filme, elevando cada escena a un nuevo nivel de intensidad. Este enfoque innovador le valió a Baby Driver el Oscar a Mejor Montaje de Sonido, destacando su singularidad en la industria cinematográfica.

Una obra maestra que demuestra cómo la acción y la música pueden entrelazarse para crear una experiencia cinematográfica inolvidable. Edgar Wright ha logrado no solo contar una historia, sino también hacer que el público sienta cada momento. No te pierdas esta gran historia en la plataforma de Netflix.