4 cosas que debes recordar de La diplomática antes del estreno de la segunda temporada en Netflix
El abril del año pasado Netflix lanzó La diplomática (The Diplomat), la serie protagonizada por Keri Russell que nos sumerge en el mundo de la alta política internacional.
Tras el éxito de la primera entrega, el show creado por Debora Cahn confirmó una segunda temporada que llegará a la plataforma el próximo jueves 31 de octubre.
La ficción sigue a Kate Wyler, una mujer experimentada en inteligencia que inesperadamente es nombrada embajadora de Estados Unidos en el Reino Unido.A pesar de su éxito llevando adelante misiones encubiertas, Kate se siente incómoda con el protocolo y la pompa asociados a su nuevo cargo, donde además tiene que lidiar con su esposo Hal (Rufus Sewell), un ex embajador de gran trayectoria que no duda en inmiscuirse en los asuntos de estado que Kate tiene asignados.
Tráiler de la temporada 2 de La diplomática:
En su llegada al Reino Unido, un misterioso ataque a un barco británico en aguas cercanas a Irán inicia una crisis internacional, por lo que fuerzas americanas y británicas se ven obligadas a actuar de forma conjunta para encontrar un responsable. A partir de allí, Kate y Hal retoman sus contactos de inteligencia con Medio Oriente para tratar de determinar si los autores del hecho fueron los iraníes, los rusos o algún otro grupo internacional que acabó con la vida de decenas de soldados británicos.
Con la segunda temporada a tan solo horas de estreno, a continuación hacemos un repaso de lo que hay que recordar de la primera entrega de La diplomática antes del estreno de los nuevos episodios en Netflix.
Kate está siendo preparada para un cargo político
Durante la primera temporada de La diplomática descubrimos que Kate ha sido seleccionada como embajadora sin saber que el presidente de EE.UU. en realidad la está preparando para un rol mucho más grande: la vicepresidencia.
La actual vicepresidenta se encuentra en una situación de crisis por los problemas legales de su esposo, y el presidente necesita una figura confiable para reemplazarla. La tarea de guiar a Kate hacia ese futuro recae en el veterano Stuart Heyford (Ato Essandoh), quien a su vez mantiene un romance secreto con Eidra Park (Ali Ahn), la jefa de la estación de la CIA en Londres.
Un esposo problemático
Además de lidiar con todo lo que conlleva el rol de embajadora estadounidense en el Reino Unido, Kate también tiene que decidir qué hacer con su matrimonio, en especial con Hal, un diplomático de carrera que nunca ha sido bueno siendo el segundo de nadie.
Hal, conocido por romper las reglas, ve la posible promoción de su esposa como una oportunidad para avanzar su propia carrera. A pesar de que él y Kate habían acordado separarse, Hal sugiere mantenerse casados un poco más para asegurar su éxito en la política. Sin embargo, las tensiones entre Kate y el secretario británico de Asuntos Exteriores, Austin Dennison, no dejan de crecer.
La amenaza de una guerra
El conflicto estalla cuando el primer ministro británico, Nicol Trowbridge (Rory Kinnear), decide lanzar una amenaza abierta a Irán tras el ataque al barco. Kate, por su parte, busca una solución diplomática y llega a un acuerdo con el embajador iraní, quien, antes de morir repentinamente, revela que un mercenario ruso pudo haber sido el responsable del atentado. Este giro lleva a Kate y Austin a París, donde intentan obtener permiso de Francia para capturar al mercenario.
Gran Bretaña podría estar detrás de su propio ataque
Al final de la primera temporada de La diplomática, Hal descubre, gracias a un contacto en el parlamento británico, que el primer ministro Trowbridge podría estar detrás del ataque al barco, buscando aumentar su popularidad en medio de la tensión. En un momento, un coche bomba implosiona en las calles de Londres dejando el destino de varios personajes en suspenso, incluyendo los de Hal y Stuart.

