A pesar de su éxito en Netflix, Nadie quiere esto se encuentra en el foco de la tormenta por una gran crítica en su contra

Nadie quiere esto es una de las series más vistas de Netflix en la actualidad, sin embargo, una crítica respecto a su forma de abordar los estereotipos de los judíos es ahora un gran tema de conversación.
Adam Brody y Kristen Bell protagonizan Nadie quiere esto
Adam Brody y Kristen Bell protagonizan Nadie quiere esto Foto: Netflix

La serie de Nadie quiere esto  de Netflix, se estrenó el 26 de septiembre de 2024 y logró enamorar al público con su atractiva historia romántica y un elenco reconocido. Protagonizada por Kristen Bell y Adam Brody, la trama se centra en el romance "imposible" entre una podcaster de sexo y un rabino poco convencional. A pesar de su éxito, la serie ha desatado un torrente de críticas por aparentemente enfatizar en estereotipos, especialmente en la representación de personajes femeninos judíos, lo que ha llevado a una polarización de opiniones entre espectadores y críticos.

El atractivo de la serie radica en su humor y en la química entre los protagonistas, lo que ha llevado a que Nadie quiere esto se convierta en una de las series más vistas de la plataforma. Sin embargo, las críticas no han tardado en llegar. 

Tráiler de Nadie quiere esto:

 

La historia aborda el choque cultural que se produce cuando Joanne, la protagonista, se adentra en la comunidad judía, pero el enfoque que se da a algunos personajes ha generado malestar en ciertos sectores de la audiencia. Jessica Radloff, en un artículo para Glamour, señaló cómo se retrata a las mujeres judías en la serie, describiéndolas como "controladoras" y obsesionadas con el matrimonio. Estas caracterizaciones no solo refuerzan estereotipos negativos, sino que también resultan problemáticas en un contexto en el que el antisemitismo está en aumento.

En TIME Magazine señalaron que las mujeres judías son presentadas como "mezquinas" y como antagonistas en la historia de amor entre Joanne y Noah. Esto ha llevado a muchos a cuestionar la representación de las mujeres en la serie, planteando si realmente contribuye a una narrativa positiva sobre la cultura judía. Las figuras femeninas, desde la madre de Noah hasta su exnovia, se convierten en obstáculos en la búsqueda de la felicidad de la protagonista, perpetuando una imagen negativa que choca con la diversidad de la experiencia judía.

La serie cuenta con 10 episodios de aproximadamente una duración de 30 minutos. Foto: Netflix

En respuesta a estas críticas, Erin Foster, la creadora de la serie, defendió su trabajo afirmando que su intención era arrojar "luz positiva sobre la cultura judía". A pesar de las críticas, sostuvo que es fundamental contar historias judías que resalten aspectos positivos y, en su experiencia personal como convertida al judaísmo, ha intentado reflejar una perspectiva más inclusiva. Sin embargo, su defensa ha suscitado debates sobre si el uso de estereotipos, incluso si se presenta a un rabino "cool" y moderno, puede ser realmente considerado un avance.

El impacto de Nadie quiere esto va más allá de su éxito en la plataforma de streaming. En su primera semana, la serie acumuló más de 10,3 millones de visualizaciones, colocándose en el top 10 de las series más vistas en 78 países.