3 películas románticas de los 90 con finales completamente trágicos que puedes ver en Netflix

No todas las historias de amor terminan con "y vivieron felices para siempre", algunas de ellas tiene finales realmente tristes que el público jamás olvidara. En esta nota repasamos algunas de ellas.
Ralph Fiennes y Kristin Scott Thomas en El paciente inglés (1996).
Ralph Fiennes y Kristin Scott Thomas en El paciente inglés (1996). Foto: Miramax

Las historias de amor han formado parte del cine desde sus comienzos, y aunque siempre es agradable ver a la pareja de enamorados vivir felices para siempre, a veces las historias con finales tristes pueden ser incluso más efectivas. 

Se trata de un recurso narrativo habitual y hay varias películas románticas que lo utilizan de forma brillante. En algunos casos, los dos personajes son separados por la sociedad e incapaces de seguir su destino, otras presentan una elección difícil para estas parejas, y también están esas historias de amor en las que el destino interviene de forma desgarradora. Sea como fuere, estas historias con finales tristes tocan la fibra sensible del público de otra manera.

A continuación, repasamos cinco películas románticas de los 90 con finales completamente trágicos que están disponibles en Netflix.

Titanic (1997) 

Leonardo DiCaprio y Kate Winslet en Titanic. Foto: Paramount Pictures.

Titanic, la película que catapultó al estrellato a Leonardo DiCaprio y Kate Winslet, causó sensación y se convirtió en uno de los mayores éxitos de taquilla de la historia del cine. El romance de Rose y Jack es para recordar, pero dada la verdadera historia que hay detrás, quizá no sorprenda que no concluya con un final feliz. La cinta termina con una tragedia desgarradora cuando el barco se hunde con casi todos sus tripulantes y  la joven pareja queda brutalmente destrozada cuando Jack muere por el frío glacial de las aguas del Atlántico Norte, dejando a Rose desconsolada y sola. Aunque no consiguen su final feliz, el público disfruta viendo que Rose sigue viviendo una vida plena y feliz después de experimentar esa enorme pérdida.

 

El paciente inglés (1996) 

Ralph Fiennes y Kristin Scott Thomas protagonizan El paciente inglés. Foto: Miramax.

Esta arrolladora película romántica sobre la Segunda Guerra Mundial, adaptación de la novela homónima de Michael Ondaatje, arrasó en los Oscar con nueve premios, entre ellos el de mejor película y mejor director para el guionista y director Anthony Minghella. La película comienza con un hombre gravemente quemado que relata la historia de cómo llegó a estar así. El final revela que mantuvo un intenso romance con una mujer casada, lo que llevó al marido de ésta a intentar matarlos a los tres en un asesinato-suicidio. Fracasa, dejando vivos al protagonista y a su amante, aunque ella está gravemente herida. Él la abandona para buscar ayuda, pero las circunstancias de la guerra que le rodea hacen que no llegue a tiempo.

 

Mi primer beso (1991) 

Anna Chlumsky y Macaulay Culkin en Mi primer beso. Foto: Columbia Pictures.

Vada (Anna Chlumsky) es una niña obsesionada con la muerte porque su madre murió cuando ella era un bebé y su padre dirigía una funeraria. Cada pequeña enfermedad que percibe la lleva corriendo al médico para que la examine su amigo Thomas J. (Macaulay Culkin). A medida que ella y Thomas J. se acercan durante el verano, se hace más evidente que podría haber algo más que sentimientos amistosos. Sin embargo, Vada se enfrenta de nuevo a la mortalidad cuando Thomas J. muere tras ser picado repetidamente por abejas. Su muerte obliga a Vada a examinar su propio dolor, y a su padre a admitir que ha estado sufriendo bajo el peso de toda la muerte que la rodea todo el tiempo.