La historia detrás de Boyhood: Momentos de una vida, el aclamado drama que puedes ver en Netflix
El aclamado drama Boyhood: Momentos de una vida (2014), dirigido por Richard Linklater, ha llegado recientemente a Netflix, ofreciendo a los suscriptores la oportunidad de ver una de las películas más innovadoras de las últimas décadas.
Esta obra maestra no solo cuenta una historia conmovedora, sino que también destaca por su proceso de producción único, filmado a lo largo de 12 años y retratando el crecimiento de sus protagonistas adolescentes..
Richard Linklater tuvo una visión audaz: seguir la vida de un niño desde los siete hasta los 19 años, capturando su crecimiento y las experiencias que lo moldean. Ellar Coltrane, quien interpreta al protagonista Mason, comenzó el proyecto a los siete años y continuó filmando hasta los 19. Esta decisión permitió a los espectadores ver el envejecimiento real y la evolución del personaje principal, creando una conexión emocional única.
Mirá el tráiler de Boyhood: Momentos de una vida
La hija del director, Lorelei Linklater, fue elegida para interpretar a Samantha, la hermana de Mason. Richard la seleccionó porque ella siempre cantaba y bailaba en casa y quería estar en sus películas. Sin embargo, alrededor del tercer o cuarto año de filmación, Lorelei perdió interés y pidió que su personaje fuera eliminado. Linklater se negó, argumentando que sería demasiado violento para la trama. Finalmente, Lorelei recuperó su entusiasmo y continuó con el proyecto.
Durante los 12 años de rodaje, tanto Ethan Hawke como Patricia Arquette, quienes interpretan a los padres de Mason, atravesaron divorcios, nuevos matrimonios y tuvieron otros hijos. Estos eventos de la vida real se reflejaron en sus interpretaciones, añadiendo una capa adicional de autenticidad a sus personajes.
En una escena memorable, Ethan Hawke, quien interpreta al padre de Mason, le regala a su hijo ficticio el "Black Album" de los Beatles en su decimoquinto cumpleaños. En la vida real, Hawke compiló este álbum para ayudar a su hija Maya a sobrellevar el divorcio de su matrimonio con Uma Thurman, demostrando cómo la vida real y la ficción se entrelazan en Boyhood.
En este sentido, Linklater considera a su película Todos queremos algo (2016) como una continuación espiritual de Boyhood. La historia comienza justo donde Boyhood termina, siguiendo a un joven que llega a la universidad, conoce a sus nuevos compañeros de cuarto y a una chica. Aunque no es una secuela directa, esta conexión subraya el interés de Linklater por capturar momentos de transición en la vida de los jóvenes.

