3 razones para ver Nadie quiere esto, la nueva comedia romántica de 10 episodios de Netflix
El género de la comedia romántica tuvo su revival de la mano del streaming y todo parece indicar que ha llegado para quedarse. Una de las plataformas que lleva la delantera en este apartado es Netflix, que ya sabe qué es lo que sus suscriptores buscan.
En el día de la fecha acaba de aterrizar en el catálogo de la plataforma Nadie quiere esto (Nobody Wants This), la nueva serie protagonizada por Kristen Bell y Adam Brody, que promete dejarte con una sonrisa en cada uno de sus 10 episodios de 30 minutos de duración.
Habiendo visto los 10 primeros episodios de Nadie quiere esto, a continuación te dejo tres simples razones por las que no te querrás perder esta comedia romántica.
1. Una historia de amor tierna y optimista
La nueva apuesta de Netflix está creada por Erin Foster, una guionista de televisión y podcaster, que basó la historia de la serie en su propia vida. En Nadie quiere esto conocemos a Joanne, interpretada por Kristen Bell, una mujer que lleva adelante un podcast sobre citas, relaciones y sexo junto a su hermana Morgan.
Una noche Joanne conoce a Noah (Adam Brody) en una cena entre amigos, y la atracción entre ambos es instantánea. Como suele ser habitual en el género, los encuentros casuales de este tipo no están exentos de malos entendidos, como cuando Joanne confunde a otro invitado con un rabino, para luego darse cuenta que el religioso en cuestión en Noah. O como cuando cree que Noah está recientemente divorciado, cuando en realidad nunca llegó a casarse.
Como buena comedia romántica, esta nueva pareja deberá enfrentarse a una serie de obstáculos, como la presencia de una ex envidiosa, la tensión familiar que se genera de ambas partes y, tal vez lo más importante de todo, la religión. Cómo es posible que Noah esté con una chica que no es judía cuando está cerca de ser promovido como el rabino principal de su templo.
2. Química a primera vista
Además de la inevitable atracción que sienten el uno por el otro, no se puede obviar el hecho de que Kristen Bell y Adam Brody tienen gran química en pantalla. Claro que no es la primera vez que actúan juntos. Los actores compartieron pantalla en House of Lies, CHiPs, y Scream 4.
Este dúo funciona tan bien y de forma tan natural y poco forzada, que es imposible no querer que su relación funcione y estén juntos. Ella es inteligente, ingeniosa y algo cínica, mientras que él es dulce, divertido y amable. Sin lugar a dudas, un combo que los espectadores millennials no se querrán perder, en especial cuando pensamos en Brody y Bell como dos grandes figuras de la televisión de los 2000, con shows como The O.C. y Veronica Mars.
3. Un gran elenco secundario
Posiblemente otro punto a favor del show lo encontramos en el elenco. Secundando a Joanne y Noah encontramos a Morgan y Sasha, los hermanos de los protagonistas interpretados por Justine Lupe y Timothy Simons, quienes se auto perciben como los "hermanos perdedores".
Por un lado encontramos en Morgan a la hermana menos estructurada, que comienza a sentir celos de la nueva relación de Joanne, provocando un cortocircuito en su propia dinámica de hermanas. Mientras que Sasha, con su torpeza innata, trata de apoyar a su hermano, y trata a mantener a raya a su malhumorada y fría esposa Esther, que a su vez es la mejor amiga de Rebecca, la ex novia de Noah.
Tampoco podemos dejar de lado a los padres de cada una de las partes, que también tendrán sus momentos para lucirse y meter bocado en esta nueva relación que parece prosperar contra todo pronóstico.
Nadie quiere esto es la última creación de Netflix que apuesta por el amor en su mejor versión, sin caer de lleno en la comedia, pero tampoco en el drama. La serie tiene como objetivo contar una historia de amor y romance optimista, despreocupada y sin mayores complicaciones, y lo logra. Una opción ideal para quienes buscan una serie confortable, tierna y con un dejo de nostalgia.
Los 10 episodios de Nadie quiere esto se encuentran disponibles en Netflix.


