4 grandes series de Netflix que estrenan sus segundas temporadas este año
Cuatro exitosas series regresan en 2026 con nuevas temporadas y prometen subir la apuesta en historia, acción y ambición.
4 series que regresan a Netflix en 2026.
Foto: NetflixHace algunas semanas Netflix lanzó un anticipo de todo lo que llega en 2026. Películas, ficciones televisivas y programas originales, a los que se suman nuevas temporadas de algunas de las series más exitosas de los últimos años de la plataforma.
Entre las series que apuntan a estrenar nuevos episodios en 2026 aparecen propuestas muy distintas entre sí, pero unidas por algo en común. Todas lograron destacarse en su primera temporada y dejaron la sensación de que lo mejor todavía está por venir.
A continuación te dejamos 4 series que tenés que ver antes que estrenen sus segundas temporadas.
The Gentlemen (2024)
El salto de The Gentlemen (Los Caballeros) al formato serie fue una de las sorpresas más gratas del streaming reciente. Lejos de ser una simple adaptación de la película de Guy Ritchie, la serie tomó el espíritu del film original y lo expandió con una historia propia, personajes nuevos y una mirada más profunda sobre el mundo criminal británico. El resultado fue una ficción elegante, violenta y con ese humor ácido tan característico del director.
La primera temporada gira en torno a Eddie Horniman (Theo James), un aristócrata que hereda una finca familiar sin saber que debajo de esa aparente tranquilidad se esconde un imperio de marihuana manejado por criminales sofisticados y peligrosos. A partir de ese punto, la serie construye un juego de poder donde conviven mafiosos, nobles venidos a menos y alianzas tan frágiles como imprevisibles. La segunda entrega llegará este año con más acción, violencia y más caos dentro del peligroso mundo criminal londinense.
El problema de los tres cuerpos (2024)
Pocas series generaron tanta conversación como El problema de los tres cuerpos (The Three Body Problem) en su estreno. Basada en la celebrada trilogía literaria del escritor chino Liu Cixin, esta adaptación se metió de lleno en el terreno de la ciencia ficción, con una propuesta ambiciosa, compleja y visualmente impactante.
La trama arranca con una serie de eventos inexplicables que afectan a científicos de todo el mundo y que parecen conectarse con una decisión tomada décadas atrás, durante la Revolución Cultural en China. A partir de ahí, la serie cruza líneas temporales, teorías científicas y preguntas filosóficas sobre el lugar de la humanidad en el cosmos.
La segunda temporada ya está en camino y tiene el desafío de adaptar una parte aún más ambiciosa del material original. Sin entrar en spoilers, la historia se vuelve más compleja y oscura, con conflictos que dejan de ser individuales para transformarse en amenazas a escala global.
Palomas negras (2024)
Palomas negras (Black Doves) fue una de esas series lanzadas en Netflix que llegaron sin mucha promo y terminó convirtiéndose en todo un éxito. Con una mezcla de thriller político, espionaje y drama personal, la ficción protagonizada por Keira Knightley se destacó por mantener ese tono sobrio y por una protagonista que se mueve en una constante zona gris.
La historia sigue a Helen, una mujer que lleva una doble vida como esposa de un político influyente y como agente encubierta de una organización secreta. Lo que en un principio parece un equilibrio controlado empieza a resquebrajarse cuando un asesinato destapa secretos que ponen en riesgo no solo su misión, sino también su identidad y su vida personal.
Supacell (2024)
Supacell fue otra sorpresa dentro del catálogo de Netflix. La serie británica se mete en el género de los superhéroes pero con una propuesta totalmente original dentro de ese mundo, centrada cinco individuos del sur de Londres que desarrollan habilidades extraordinarias de forma inesperada. Pronto se encuentran entre sí, y tendrán que buscar la forma de escapar de una organización secreta que busca controlarlos.
La primera temporada se destacó por su enfoque humano, por la construcción de personajes creíbles y por un uso muy medido de los poderes, siempre al servicio del conflicto dramático. Más que salvar el mundo, los protagonistas intentan entender qué les está pasando y cómo encajar esas habilidades en vidas ya de por sí complicadas.






