Cinco secretos que seguro no conocías sobre Ápex, la película que arrasa en Netflix

La película protagonizada por Charlize Theron y Taron Egerton se ha ubicado entre lo más visto de Netflix. Repasamos algunas curiosidades de su rodaje.

Ápex arrasa en Netflix

Ápex arrasa en Netflix

La llegada de Ápex a Netflix revivió el debate sobre cuánto trabajo de campo se esconde detrás de una película de supervivencia. Más allá de su pulso narrativo y de la química entre Charlize Theron y Taron Egerton, hay un puñado de datos que circularon por foros y comentarios, pero que pasaron por debajo del radar del espectador casual.

1) La preparación física de Charlize Theron

El primero tiene que ver con la preparación física de Theron. La actriz sudafricana atravesó un entrenamiento intensivo junto a Beth Rodden, una escaladora estadounidense reconocida por proezas como el ascenso a la grieta Meltdown en el Parque Nacional Yosemite. Esa tutoría le permitió encarar buena parte de las secuencias verticales sin recurrir a dobles, algo que se nota en la naturalidad con la que se mueve sobre las rocas. Durante el rodaje en Australia, además, Theron decidió llevar a su familia para sostener la rutina personal mientras lidiaba con jornadas exigentes en exteriores.

Ápex - Tráiler

3) La curiosa habilidad de Taron Egerton

El tercer dato salta del set a las entrevistas promocionales. Taron Egerton, de raíces galesas, ha demostrado en distintas apariciones públicas que puede pronunciar Llanfairpwllgwyngyllgogerychwyrndrobwllantysiliogogoch, ese pueblo galés que se hizo famoso por tener uno de los topónimos más largos del mundo. Aunque la habilidad no aparece en la película, suma una capa simpática al perfil del actor, que se mueve entre el rigor físico de los rodajes de acción y los gestos lúdicos de la prensa.

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Taron Egerton en Ápex

Taron Egerton en Ápex

4) Las condiciones extremas del rodaje

La logística también dejó marca. El director Baltasar Kormákur, islandés y obsesivo con los entornos extremos, filmó escenas en glaciares remotos de su país natal, donde fue necesario echar mano de equipos especializados para que las cámaras siguieran funcionando bajo cero. En el otro extremo del planeta, la secuencia de la estación de servicio se rodó en Bowning, un pueblito rural de Nueva Gales del Sur, ubicado cerca de Yass sobre la autopista Hume. Esa convivencia entre el hielo islandés y la ruralidad australiana es una de las firmas estéticas del proyecto.

5) Dos guiños para los espectadores atentos

Finalmente, dos guiños que se quedan grabados. En cierto momento, el diseño sonoro aísla los latidos del protagonista para subrayar su estado físico y emocional, un recurso que dialoga con el clima opresivo de toda la película. Y entre la utilería se incluyeron piezas tipo exoesqueleto hechas a medida, pensadas para sostener el movimiento de los actores en las escenas a gran altura. Como detalle final, los fans más atentos descubrieron que la madre de Ben lleva el nombre de Jenno Topping, una de las productoras del filme, un homenaje discreto que se camufla entre los créditos.