David Lynch tiene un raro cortometraje en Netflix que dura 17 minutos y donde charla con un mono... asesino
Está disponible en Netflix este particular cortometraje de David Lynch que cuenta una inquietante historia. No te lo pierdas (lo decimos en serio).
El particular documental de David Lynch disponible en Netflix.
NetflixEstamos ya acostumbrados a encontrar cosas extrañas en la obra de David Lynch: desde mundos oníricos hasta plot twist casi imposibles de anticipar. Pero incluso para quienes conocen Eraserhead, Mulholland Drive o Twin Peaks, el cortometraje que el autor lanzó en Netflix lleva esa cualidad un paso más allá.
Se trata de una pieza breve, condensada, en blanco y negro y con un punto de partida que de por sí hace levantar la ceja de cualquier cinéfilo: un interrogatorio entre un detective serio y… un mono capuchino acusado de asesinato.
El cortometraje se titula What Did Jack Do? Escrita, dirigida, editada y protagonizada por el propio Lynch, la cinta se estrenó originalmente en 2017 en un espacio de arte contemporáneo en París antes de llegar al streaming en enero de 2020, coincidiendo con el 74° cumpleaños del realizador.
Si estás buscando algo que no se parezca a una película tradicional, esta pieza de 17 minutos es ideal para ello. What Did Jack Do? puede verse como una pequeña experiencia cinematográfica dentro de una plataforma accesible: su duración reducida la convierte en una opción conveniente para quienes quieran descubrir un proyecto fuera de lo común sin invertir demasiado tiempo.
¿De qué trata este cortometraje exactamente?
En esencia, la historia sigue a un detective de homicidios (interpretado por Lynch) que interroga a un mono capuchino llamado Jack, sospechoso de haber cometido un asesinato. La conversación entre ambos personajes combina elementos del cine negro clásico con un tono deliberadamente inusual, mientras el mono responde preguntas sobre una posible relación entre el crimen y otros personajes, incluido un ave llamada Toototabon.
Visualmente, el cortometraje está filmado en blanco y negro y remite al clima del cine negro clásico. La puesta es mínima: una mesa, dos personajes y un intercambio que sostiene toda la tensión. El detalle más llamativo es la manipulación digital en el rostro del mono, cuya boca se mueve al ritmo de una voz humana, generando un efecto deliberadamente extraño.
Parece disparatado, pero es un cortometraje serie
El corto se desarrolla casi íntegramente en un único espacio y nos adentra a una escena de interrogatorio que todos conocemos. Lo curioso es que la voz del mono Jack fue realizada por el propio director y protagonista y que este tierno animal incluso aparece acreditado como Jack Cruz.
Solo dura 17 minutos y te internara en una propuesta que fue descripta incluso por críticos reconocidos como "joya peculiar". No te la pierdas en Netflix.




