Dónde se filmó La Fiera, la película de Netflix que muestra el lado más extremo del salto BASE
España y Suiza fueron los escenarios elegidos para filmar 'La fiera', la impactante película de Netflix sobre los pioneros del salto BASE con traje de alas.
La fiera se ha ubicado entre lo más visto de Netflix
La fiera, el nuevo estreno que llegó a Netflix después de su recorrido por los cines, tiene una particularidad que la distingue: sus paisajes son tan protagonistas como sus actores. Dirigida por Salvador Calvo, el mismo realizador de Adú y 1898, la película narra la historia real de los primeros deportistas que practicaron salto BASE con traje de alas en España, una disciplina extrema que consiste en arrojarse desde un acantilado y planear a centímetros de la roca.
El elenco está encabezado por Miguel Ángel Silvestre, Carlos Cuevas y Miguel Bernardeau, que interpretan a tres amigos obsesionados con la experiencia más cercana al vuelo humano. Como suele ocurrir con las producciones de montaña, el detrás de escena funciona casi como una guía de viaje: el rodaje se repartió entre territorio español y los Alpes suizos.
Mirá el tráiler:
En España, la filmación aprovechó escenarios naturales de Aragón, Castilla-La Mancha, Castilla y León y la Comunidad de Madrid, con sierras, paredones y precipicios del interior de la península. La producción evitó revelar las coordenadas exactas de cada salto, una decisión que responde a un código propio de la comunidad del BASE: los puntos de lanzamiento se mantienen en reserva por razones de seguridad y por el vínculo frágil que este deporte tiene con las áreas naturales protegidas.
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Suiza, el templo mundial del wingsuit
El Pirineo aragonés, con sus imponentes murallas verticales, funciona como el corazón del tramo español de la película, mientras que Madrid aportó la infraestructura de producción y los interiores urbanos. La otra mitad del mapa está en Suiza, y la elección no fue azarosa: el rodaje visitó los dos sitios más emblemáticos del planeta para esta disciplina. El valle de Lauterbrunnen, famoso por sus 72 cascadas y sus paredes de 400 metros de caída libre, concentra cada temporada a los mejores saltadores del mundo y es considerado la capital indiscutida del wingsuit.
El segundo enclave helvético es Walenstadt, un pueblo recostado sobre el lago Walensee cuyas paredes rocosas se asoman directamente al agua. Ambos destinos, accesibles en tren desde Interlaken, componen el fondo alpino de esta producción de Netflix y, de paso, ofrecen una escapada de montaña de primer nivel para quienes prefieran contemplar el vacío desde el lado seguro del acantilado. La temporada ideal para recorrerlos es el verano y el comienzo del otoño, cuando los valles están habilitados y el clima acompaña.

