Dónde se filmó La última casa, la película que arrasa en Netflix

A pesar de transcurrir en los suburbios de Seattle, La última casa, el nuevo éxito de Netflix, no fue filmada en Estados Unidos.

La última casa se filmó en Londres

La última casa se filmó en Londres

El nuevo fenómeno de Netflix esconde un truco que pocos espectadores imaginan: aunque la historia transcurre en los suburbios de Seattle, nada de lo que se ve en pantalla fue filmado en Estados Unidos. La última casa, el thriller de supervivencia con Wagner Moura y Greta Lee que llegó a la plataforma el 7 de agosto, se rodó íntegramente en Inglaterra, con base principal en el condado de Surrey y escenas adicionales en Hampshire, dentro de la región de producción de Londres.

Dirigida por Louis Leterrier con guion de Matthew Robinson, la película sigue a Jason y Ann, un matrimonio que despierta un día y descubre que su casa se convirtió en una cárcel: las puertas no abren, las ventanas no se rompen y una lluvia extraña parece conectada con el encierro. Como la cámara pasa casi todo el tiempo dentro de la vivienda, la geografía exterior pierde relevancia y el diseño de producción se encarga de borrar cualquier pista sobre la verdadera locación británica, más allá de que algunos medios señalaron rastros de arquitectura inglesa detrás de la ambientación estadounidense.

Mirá el tráiler de La última casa

El corazón del rodaje fue Shepperton Studios, el enorme complejo cinematográfico ubicado en Surrey, al sudoeste de Londres, operado por Pinewood Group. Con 31 estudios de sonido, dos grandes backlots y talleres pensados para construcciones a gran escala, el lugar le dio al equipo el espacio necesario para levantar desde cero la pieza central del film: la casa familiar. El diseñador de producción Kevin Jenkins la concibió casi como un personaje más, preparada para envejecer físicamente a medida que los años de encierro avanzan, con muebles, electrodomésticos y objetos cotidianos que se deterioran junto a sus habitantes.

Una casa construida para envejecer y una playa clave en Hampshire: las locaciones de The Last House

Levantar el set en un estudio, en lugar de usar una vivienda real, permitió mover paredes, instalar equipos de efectos en los techos e incluso inundar ambientes en tomas repetidas, algo impensado en una propiedad verdadera. Moura definió el decorado como un logro de ingeniería y aseguró que nunca había trabajado en un set con semejante nivel de detalle. Leterrier, además, filmó la primera mitad en fílmico de 35 milímetros y apostó por efectos prácticos, inspirado en la calidez doméstica del cine de Steven Spielberg y Amblin, para que el hogar resultara familiar antes de volverse hostil.

La última casa arrasa en Netflix

La última casa arrasa en Netflix

Fuera del estudio, la producción, que durante el rodaje se escondió bajo el título en clave 11817, trabajó en Calshot Beach, una playa de canto rodado sobre el estuario de Southampton Water, en Hampshire, donde fue vista en junio de 2025. Ese paisaje costero, de horizonte abierto, funciona como contraste absoluto del encierro que domina la trama. El rodaje principal se extendió aproximadamente de abril a junio de 2025, y aunque los listados de la industria ubicaron el proyecto en la región de Londres, no hay evidencia de que aparezcan postales del centro de la capital británica: la descripción más precisa es que se trató de una producción del área londinense asentada en Surrey, con trabajo documentado en la costa de Hampshire.