Dónde se filmó Los abandonados, la serie que arrasa en Netflix
La nueva producción de Netflix llegó a la plataforma con un universo visual que remite al Viejo Oeste y a las tensiones del siglo XIX.
Los abandonados se filmó en el oeste de Canadá
La nueva producción de Netflix, Los abandonados, llegó a la plataforma con un universo visual que remite al Viejo Oeste y a las tensiones del siglo XIX. Aunque la historia transcurre en el Washington Territory de 1854, los escenarios no pertenecen a Estados Unidos. “La serie necesitaba un paisaje que pareciera indómito y vasto”, explicaron desde la producción, y por eso el equipo optó por filmar en ciudades y llanuras del oeste canadiense.
El rodaje de Los abandonados se extendió entre mayo y octubre de 2024, con jornadas adicionales tras la salida del creador Kurt Sutter. Buena parte del trabajo se desarrolló en Calgary, en la provincia de Alberta, donde “las pampas abiertas y los caminos de tierra funcionaron como un auténtico pueblo fronterizo”. Estas condiciones naturales permitieron recrear la atmósfera de un territorio en disputa, eje central del conflicto entre dos familias lideradas por matriarcas.
Mirá el tráiler de la serie:
Además de Calgary, el equipo trabajó en zonas cercanas a Stoney Nakoda y Kananaskis Country. Los vecinos recibieron avisos por el uso de efectos especiales, entre ellos detonaciones y disparos. Alberta se ha vuelto un polo para producciones de westerns modernos debido a la posibilidad de filmar en escenarios reales, con poca intervención digital y un entorno visual que se mantiene casi intacto.
El creador de la serie, Kurt Sutter, había anticipado que quería explorar “cómo lo moralmente correcto puede torcerse hasta volverse peligroso”, una idea que exigía un entorno rústico y aislado. Las locaciones canadienses -casi sin urbanización a la vista- aportaron esa sensación de límite, ideal para una trama que mezcla enfrentamientos, romances prohibidos y disputas sangrientas por la tierra.
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En este marco, el elenco se instaló durante meses en la región. Lena Headey y Gillian Anderson, protagonistas de Los abandonados, grabaron escenas en parajes donde el clima cambiante obligaba a ajustar horarios y planificaciones. “Fue un rodaje intenso, pero los paisajes lo valían”, detallaron integrantes del equipo técnico, destacando la autenticidad visual que permitieron las locaciones.
Los siete episodios de la serie ya están disponibles en Netflix y los productores dejaron abierta la puerta a una segunda temporada. Christopher Keyser, uno de los ejecutivos del proyecto, definió esta primera entrega como “el capítulo inicial de Los abandonados”. Con ese guiño, y con escenarios tan imponentes, el western podría volver a cabalgar sobre las llanuras canadienses.




