Dónde se filmó Peaky Blinders: El hombre inmortal, la película que arrasa en Netflix
El regreso de Tommy Shelby en Peaky Blinders: El hombre inmortal se filmó en distintas zonas de Reino Unido. Repasamos algunas de las locaciones elegidas para el rodaje.
Peaky Blinders: El hombre inmortal se filmó en distintas zonas de Reino Unido
El regreso de Tommy Shelby en Peaky Blinders: El hombre inmortal marca un cierre ambicioso para una de las producciones más populares de Netflix. En esta película, ambientada en plena Segunda Guerra Mundial, la historia se expande más allá de Birmingham para construir un universo visual más amplio y complejo. Para lograrlo, el equipo creativo recorrió distintos puntos del Reino Unido, combinando locaciones reales con sets cuidadosamente diseñados.
Lejos de limitarse a los escenarios clásicos de la serie, la producción apostó por una diversidad geográfica que incluye ciudades como Manchester, Bradford y Hull, además de estudios en Surrey y locaciones en Gales. Esta decisión permitió reforzar el tono oscuro y de devastación por la guerra que atraviesa a Peaky Blinders: El hombre inmortal, manteniendo al mismo tiempo la estética característica que convirtió a la serie en un fenómeno global de Netflix.
Mirá el tráiler de la película:
Uno de los momentos más impactantes de la película es el bombardeo de una fábrica de armas en Birmingham. Aunque la escena transcurre en esa ciudad, fue filmada en una antigua fábrica textil de Leeds, que luego fue transformada para reflejar la destrucción causada por los ataques aéreos. Para los interiores, el equipo se trasladó a una vieja planta industrial en St Helens, donde recrearon el caos de la guerra con un alto nivel de detalle.
El conflicto también se traslada a un campo de concentración nazi clave en la trama. Estas escenas se rodaron en un histórico centro ferroviario en Oxfordshire, adaptado para representar el traslado de dinero falsificado en trenes. La fidelidad histórica fue una prioridad, incluso en elementos como la utilería y los billetes utilizados en pantalla.
En contraste con los escenarios bélicos, la vida privada de Tommy Shelby se desarrolla en una imponente casa de campo. Este hogar fue construido a partir de dos locaciones reales: una mansión histórica en Derbyshire y una abadía en ruinas en Cumbria, que aportó el entorno exterior más sombrío. Esta combinación permitió reflejar el estado emocional del personaje, alejado del poder y marcado por la pérdida.
Finalmente, la película amplía su escala con paisajes naturales y urbanos que refuerzan el viaje del protagonista. Desde las calles devastadas de Birmingham —recreadas en parte en Bradford— hasta los vastos parques nacionales del Distrito de los Lagos y el Peak District, cada locación fue elegida para transmitir el desgaste psicológico de la guerra. Incluso escenas en canales y puertos fueron filmadas en lugares alternativos como Yorkshire, demostrando el nivel de planificación detrás de Peaky Blinders: El hombre inmortal, una producción que apuesta por la inmersión total.



