Dónde se filmó The Boroughs: Jubilación rebelde, la serie que arrasa en Netflix
La serie se ha ubicado entre lo más visto de Netflix y muchos se preguntan dónde se llevó a cabo el rodaje.
The Boroughs: Jubilación rebelde se filmó en Nuevo México
Un pueblo de jubilados que parece sacado de una postal, una amenaza que llega desde otro plano y un grupo de vecinos improbables dispuestos a defender lo único que el tiempo les empieza a quitar. Ese es el punto de partida de The Boroughs: Jubilación rebelde, el thriller de misterio que en cuestión de días se metió entre lo más visto de Netflix y que ya despierta una pregunta inevitable entre quienes la maratonean: ¿dónde se filmó la serie?
La respuesta tiene nombre propio y aroma a western. La mayor parte del rodaje ocurrió en el mismo lugar donde transcurre la historia: el desierto de Nuevo México, en Estados Unidos. Los puntos centrales de filmación fueron Santa Fe y Albuquerque, esta última conocida por haber sido el escenario de Breaking Bad. No es casualidad que la producción haya elegido esa zona, porque la región combina paisajes inhóspitos con una infraestructura cinematográfica ya consolidada.
¿Dónde se filmó la serie?
Buena parte del trabajo se concentró en el enorme complejo de estudios que Netflix posee en Albuquerque. Allí se levantaron, entre otras cosas, las casas donde viven Sam y sus vecinos, una de las imágenes más reconocibles de la serie. Esas residencias no son preexistentes: fueron construidas a medida para el proyecto, y cualquier curioso puede ubicar la zona buscando la dirección de los estudios en Google Maps.
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El rodaje también aprovechó escenarios naturales que aportan identidad visual al relato. Quienes conozcan los alrededores reconocerán las montañas Sandia, que aparecen de fondo en varios episodios y funcionan como telón permanente de esa atmósfera árida tan particular.
Uno de los espacios clave de la trama, The Manor —especie de cuartel general y refugio para los residentes con necesidades especiales—, se filmó parcialmente en un antiguo hotel. Se trataba de un Ramada by Wyndham en el este de Albuquerque, que cerró sus puertas y luego fue reconvertido en un complejo de departamentos llamado Juniper Flats. El detalle es casi un guiño a la propia ficción: hoy ese edificio busca ofrecer vivienda accesible para adultos mayores.
El segundo episodio suma otra joya. El pueblo desértico abandonado que aparece en pantalla se grabó en el célebre Bonanza Creek Ranch, cerca de Santa Fe. Este rancho de estilo western, en funciones desde los años cuarenta, acumula décadas de historia como locación de Hollywood y ya había recibido a otras producciones de Netflix como Godless y American Primeval.
Según el medio local KOB, hay además una larga lista de sitios reconocibles para el ojo atento. Entre ellos figuran First Plaza Galeria, el viejo Ramada Inn, el Sunport Pool, el Albuquerque Convention Center, Expo NM, Montessa Park y Raks, todos en Albuquerque; Rio Rancho Storage en Rio Rancho; la Luna Mansion, el J & A Quick Stop y el Southwest Livestock Auction en Los Lunas; Traditions en Algodones; y el Twin Warriors Golf Club del Tamaya Resort, en Santa Ana Pueblo. Un verdadero recorrido por Nuevo México que, más allá de los efectos y el misterio sobrenatural, sostiene el realismo que distingue a la serie.



