Final explicado de Así aprenderás, la serie que arrasa en Netflix

La serie coreana se ha ubicado entre lo más visto de Netflix tras su reciente estreno. Repasamos en detalle su contundente final.

Así aprenderás arrasa en Netflix

Así aprenderás arrasa en Netflix

Hay algo incómodo en el placer de ver a un adolescente cruel recibir su merecido. Esa es la carta que juega Así aprenderás, el drama de acción coreano que se metió entre lo más visto de Netflix y que, episodio tras episodio, desliza una pregunta espinosa: ¿está bien combatir la violencia con más violencia?

La serie sigue a los agentes de la Oficina de Protección de Derechos Educativos (la EPRB), un cuerpo dispuesto a aplicar castigo físico a quienes delinquen dentro del sistema escolar sin importar edad, género ni cargo.

¿Gyu-Cheol termina pagando por lo que hizo?

El supuesto arco de redención de Gyu-Cheol, que parecía defender a un chico acosado llamado Seong-Gu, resulta ser pura puesta en escena. El joven jugaba a dos puntas: por un lado denunciaba al bully Chi-Ho ante la EPRB, y por el otro lo asesoraba para zafar, hasta conseguirle un abogado especializado en audiencias disciplinarias. Cuando el organismo logra acorralar a Chi-Ho —lo incriminan por golpear a la investigadora Han-Rim, que estaba disfrazada de estudiante, una escena tan absurda como suena— y expone su acoso a Seong-Gu, el chico encara a Gyu-Cheol. Este graba su descargo, en el que Chi-Ho despotrica contra la EPRB, y acto seguido lo empuja desde la azotea. Segunda víctima en su haber.

El falso suicidio enciende a los medios. Gyu-Cheol entrega la grabación al congresista Gi-Tae, la imagen pública del organismo se desploma por debajo del 50% y, sumado a que Hwa-Jin pierde los estribos y le pega una piña al día siguiente, el ministro termina suspendiendo a todos los investigadores activos. Con la EPRB fuera de juego, el negocio de drogas de Gyu-Cheol explota: vende en distintos colegios disfrazando la mercadería de vitaminas, hasta llegar a la escuela de Seon-Yeong, que detecta la maniobra y corre a avisar. El ministro levanta la sanción, los docentes aparecen en masa pidiendo ayuda y el cuerpo revive con más fuerza que antes.

En el tramo decisivo se revela que Gyu-Cheol responsabiliza a Ga-Yun de todo: según su lógica retorcida, si ella no lo hubiera obligado a volver al colegio, jamás habría descubierto el potencial comercial de venderles a los estudiantes. La cárcel no lo cambió en lo más mínimo; de hecho, sigue maquinando cómo invertir el relato para quedar como el chico de oro y borrar del mapa a la EPRB. El cierre de su historia no termina de convencer: su impunidad funciona más como excusa para empujar la trama y consagrar al organismo como brazo justiciero que como una crítica afilada al cuestionado sistema judicial coreano.

¿Hwa-Jin sobrevive a la última pelea?

El duelo final entre Gyu-Cheol y Hwa-Jin tiene un golpe bajo: el adolescente le clava un destornillador en el abdomen. Pero Hwa-Jin no es Ga-Yun, que murió por una herida parecida. Aguanta, no le tiembla el pulso frente a un menor y, aun así, decide no rematarlo. Le perdona la vida y le ofrece otra oportunidad que el chico ni siquiera quiere. La serie plantea ahí su dilema más espinoso: una segunda chance se gana, y Gyu-Cheol no hizo nada para merecerla. El final evita la pregunta más interesante, la de cómo se rehabilita realmente a alguien así, y por eso cuesta leerlo como una victoria.

Tras la pelea, Hwa-Jin se desploma cubierto de sangre y tiene una visión de Ga-Yun, su prometida fallecida, que se inclina a hablarle sin que escuchemos sus palabras. Por un momento parece el adiós definitivo, pero es apenas un reencuentro simbólico después de haber atrapado a su asesino. Han-Rim aparece para levantarlo —no sin antes liquidar a los secuaces de Gyu-Cheol— y lo vemos fuera de peligro. La reacción desmedida del ministro Gang-Seok, que amenaza al chico por apuñalar a su yerno, termina de confirmar que el vínculo entre ambos quedó sellado, aunque Ga-Yun y Hwa-Jin nunca hayan llegado a casarse.

Así aprenderás arrasa en Netflix

Así aprenderás arrasa en Netflix

Final explicado de la serie de Netflix

La última estampa del ministro lo muestra junto a todo el equipo de la EPRB en la tumba de Ga-Yun, en lo alto de una colina. Hwa-Jin rompe el hielo contando que Gang-Seok lloró al adoptar un gato, una anécdota que lo avergüenza tanto que amenaza con cobrársela a las piñas. También queda algo más claro el coqueteo entre Han-Rim y Geun-Dae: ella lo trató de tierno durante toda la serie, sobre todo después de que él la rescatara cuando estaba drogada por una trampa y la calmara con un beso. El gesto, dado en plena vulnerabilidad, dejó marca: ahora ella se pone nerviosa con cada roce, y todo indica que esa historia recién empieza.

¿Por qué arrestan a Gi-Tae?

El congresista aceptó la grabación de Gyu-Cheol sabiendo que el joven había matado a Chi-Ho. Lo que ignoraba es que él también era una pieza del plan: el adolescente lo manipuló para conseguir la libertad condicional, haciéndose pasar por un chico descarriado y útil como peón político. En lugar de exponerlo, Gi-Tae siguió el juego y difundió el audio con un único objetivo: hundir al ministro Gang-Seok y sacarse de encima a un rival. Cuando todo queda al descubierto, lo detienen como cómplice del asesinato de Chi-Ho, y el ministro aprovecha la salida para hacerle una zancadilla y encajarle un golpe en la nariz, un arranque poco profesional que vuelve a alimentar la sospecha de que su carrera estuvo motorizada por la venganza.

¿Habrá temporada 2?

El plano de cierre deja la puerta abierta: la EPRB, en pleno apogeo, ya tiene en la mira a una estrella del básquet, un deportista que el país debería admirar pero que se dedica a someter y hostigar a sus compañeros. El mensaje es claro: siempre van a aparecer nuevos delincuentes a quienes aplicarles su propia medicina. Si llega una segunda entrega, lo más jugoso sería que se anime a mostrar qué pasa después de cada captura, ese territorio incómodo que esta primera tanda prefiere esquivar.