Final explicado de Susurran tu nombre, el thriller que sorprende en Netflix
Netflix estrenó un thriller psicológico que explora la complejidad de las relaciones paterno-filiales y las consecuencias de un legado de trauma.
Adam Scott en Susurran tu nombre
Un novelista de true crime que se gana la vida escribiendo sobre asesinos termina metido adentro de una de sus propias historias. Ese es el punto de partida de Susurran tu nombre, la película que Netflix estrenó el 28 de agosto con Adam Scott en la piel de Tom Kennedy, un escritor exitoso que se muda con su hijo a un pueblo tranquilo de Nueva Jersey y descubre que la calma dura poco: el chico, Jake (Acston Luca Porto), desaparece de la casa. La adaptación de la novela de Alex North suma a Robert De Niro como Pete Willis, el padre distanciado de Tom, un detective retirado que vuelve al ruedo para buscar a un nieto que nunca conoció.
El apodo del título viene de Frank Carter, el personaje que interpreta Michael Keaton y que cumple cadena perpetua por el asesinato de cinco chicos. Su método era tan sencillo como perturbador: se paraba afuera de las ventanas y los llamaba con un hilo de voz hasta sacarlos de sus casas, una especie de flautista de Hamelín que elegía siempre a los más desamparados, los que estaban descuidados o peleados con sus padres. Veinte años después, el que susurra es otro. Francis Jr. (Owen Teague), hijo de Frank, es quien se lleva a Jake, y la trama deja entrever que llegaba a sus víctimas gracias a su trabajo como psicólogo infantil en una escuela.
Mirá el tráiler:
Los vínculos entre padres e hijos son el verdadero motor de la historia. Frank Carter fue víctima de abuso por parte de su propio padre y descargó esa herida sobre otros chicos; Francis Jr. repite el patrón buscando la aprobación de un hombre al que casi no conoció. Del otro lado, Tom y Jake atraviesan como pueden la muerte de la madre del chico, después de una larga enfermedad: el padre apuesta a empezar de cero con mudanza y colegio nuevo, mientras Jake se aferra a un "paquete de cosas especiales" lleno de objetos y fotos de ella, y a una amiga imaginaria de suéter azul que a Tom lo saca de quicio. Cuando el chico desaparece, Tom llama a Pete por desesperación y no por afecto: siempre creyó que su padre alcohólico los había abandonado, hasta que descubre que "Mr. Night", su propio amigo imaginario de la infancia, era él leyéndole cuentos en el único horario en que su madre lo dejaba entrar a la casa.
Final explicado: la pista que llega desde la cárcel
El caso se destraba en una visita a la prisión. Frank intenta provocar a Pete diciéndole que Tom escribe novelas policiales para parecerse a su padre, y el detective se lleva la frase puesta hasta que entiende que el preso está hablando de sí mismo: el que quiere parecerse a su viejo es Francis Jr. Con esa hipótesis, Pete trabaja junto a la detective Amanda Beck para dar con el joven, que vivía a pocas cuadras de la casa de los Kennedy. El operativo termina en una emboscada sangrienta. Francis Jr. apuñala a Amanda, que sobrevive pero queda con una cojera permanente, y después mata a Pete. Su primera y última conversación con su nieto es una orden: que salga corriendo de la casa lo más rápido que pueda.
El desenlace deja a Tom viviendo en la casa de su padre, con una idea bastante más amable de quién fue ese hombre. En la última escena revisa las fotos de su mujer que Jake guardaba y se detiene en una imagen de una nena de suéter azul: ahí entiende quién era la amiga imaginaria de su hijo. Francis Jr., mientras tanto, termina preso y muere estrangulado por su propio padre, que lo ataca desnudo en la cárcel. Para el director James Ashcroft, el hijo es la víctima número seis del susurrador original, y admite que el público salga incómodo: no hay festejo posible en un cierre que también es una tragedia, dice, y celebra dejar al espectador en una zona gris que dé para seguir discutiendo cuando ya pasaron los créditos.


