La comedia con Steve Carell y Anne Hathaway que estaba olvidada y está volviendo a ser tema de conversación
La comedia de espías con Steve Carell y Anne Hathaway que recaudó 230 millones de dólares, la crítica menosprecio y el público está descubriendo en Netflix.
Steve Carell y Anne Hathaway en una comedia que vuelve a crecer.
Warner BrosSi buscás una comedia de acción para arrancar la semana con energía y sin complicaciones, Netflix tiene escondida una película que en su momento pasó bastante desapercibida y que esta semana está volviendo a circular en redes con una razón muy concreta. Se trata de Get Smart, la película de espías con Steve Carell y Anne Hathaway que recaudó 230 millones de dólares en taquilla pero que la crítica no terminó de abrazar.
La razón por la que está volviendo a la conversación no es casual. Warner Bros. acaba de anunciar un reboot de la franquicia con John Mulaney en conversaciones para interpretar a Maxwell Smart. El proyecto está en etapas muy tempranas, con Seth Grahame-Smith escribiendo el guion y los mismos productores de la película de 2008. Es el momento ideal para ver o revisitar el original antes de que la nueva versión llegue.
Get Smart: la comedia de acción que Netflix tiene escondida y que no podés seguir ignorando
Dirigida por Peter Segal en 2008 y basada en la icónica serie televisiva de Mel Brooks de los años 60 Súper Agente 86, Get Smart sigue al torpe pero entusiasta agente Maxwell Smart en su misión más importante de desbaratar el plan de la malvada organización KAOS. A su lado trabaja la competente y sofisticada Agente 99, en un dúo que es la clave de toda la película.
El elenco es uno de sus grandes atractivos. Steve Carell y Anne Hathaway encabezan la historia, con Dwayne Johnson y Alan Arkin en roles secundarios que suman mucho al conjunto. Un dato curioso es que Hathaway era tan fan de The Office que se presentó a la audición solo para poder conocer a Steve Carell, sin esperar conseguir el papel.
Mirá el tráiler de la película:
Get Smart recaudó 230 millones de dólares con un presupuesto de 80 millones. Roger Ebert fue de los pocos en defenderla, describiéndola como divertida, intensa, absurda y hecha con el mismo nivel técnico que una película de Bond. Con el tiempo el público la fue reivindicando, y hoy cada vez que alguien la redescubre en Netflix reacciona con sorpresa de que sea tan disfrutable como es.
Tiene todo para pasar un buen rato: ritmo, gadgets disparatados, humor físico y una dupla protagonista que funciona mejor de lo que la crítica reconoció en su momento. Está en Netflix, dura menos de dos horas y es perfecta para cuando querés ver algo entretenido sin pensar demasiado. ¡No te la pierdas!


