La serie de 10 episodios en Netflix que mezcla humor, romance y la nostalgia de los 90

Una comedia corta, nostálgica y honesta sobre adolescentes caóticos, que es ideal para ver en Netflix.

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Netflix

En un catálogo donde cada semana aparece una nueva serie y donde el scroll se vuelve interminable, encontrar una producción que realmente atrape en los primeros minutos ya es un lujo.

Para quienes buscan una serie fresca y divertida, Netflix tiene en su catálogo Todos es una mierda (Everything Sucks!), una comedia juvenil estrenada en 2018. Al momento de su estreno, la ficción fue elogiada por su gran corazón y su elevada dosis de nostalgia noventera.

La historia sigue a un grupo de adolescentes del pueblo real de Boring, en Oregón, que están tratando de sobrevivir a la secundaria mientras lidian con amistades complicadas, primeras relaciones amorosas, inseguridades, padres despistados y un mundo analógico donde todo parece más grande de lo que es.

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La serie cuenta con episodios de 30 minutos de duración. 

La serie cuenta con episodios de 30 minutos de duración.

El eje principal pasa por dos clubes escolares: el de audiovisual, lleno de chicos creativos con más sueños que recursos, y el de teatro, que vive atrapado en su propio melodrama. Cuando ambos grupos se cruzan, estalla el caos. Y de ese caos nace una serie de situaciones cómicas y tiernas que funcionan como una cápsula de los 90, con música de época, colores chillones y ese ritmo ingenuo que ya perdimos en la era del smartphone.

La producción está fuertemente inspirada en el boom teen de los años 90, desde Freaks and Geeks hasta las típicas comedias románticas escolares. No adapta ningún libro ni hecho real, pero sí respira esa vibra de historias coming-of-age sinceras. Lo interesante es que, vista hoy, funciona como retrato de una adolescencia sin redes sociales, donde los problemas emocionales eran igual de profundos pero se vivían con menos ruido del afuera. En un contexto actual saturado de pantallas, Todo es una mierda se siente como una mirada al pasado.

Mirá el tráiler de Todo es una mierda de Netflix:

Todo es una mierda - tráiler oficial

El elenco incluye a Peyton Kennedy como Kate, una adolescente tímida que empieza a descubrirse a sí misma con una vulnerabilidad que desarma. Jahi Di’Allo Winston interpreta a Luke, un chico dulce y torpe que intenta manejar su primer gran enamoramiento mientras carga con la ausencia de su madre; y Sydney Sweeney como Emaline Addario, una integrante del club de teatro con un talento innato para el drama. A ellos se suman Patch Darragh como el director Shibata, Claudine Mboligikpelani Nako como la madre de Luke, y un conjunto de actores jóvenes que completan un grupo tan imperfecto como querible.

En cuanto a recepción, la crítica valoró su autenticidad, su humor sin golpes bajos y su mirada inclusiva sobre la adolescencia. Aunque la serie no llegó a tener una segunda temporada, acumuló una base de fans que la sigue recomendando hasta hoy. Entre el público, la palabra más repetida es “tierna”, y no es poca cosa en tiempos de series oscuras y aceleradas.

Si buscás algo corto, cálido, con buena música y con ese toque nostálgico, Todo es una mierda es perfecta para maratonear, gracias a sus 10 episodios de 30 minutos de duración. Te va a arrancar sonrisas, te va a traer recuerdos y, sobre todo, te va a recordar que crecer siempre fue un caos.