Mi año en Oxford: las principales diferencias entre el libro y la película de Netflix

Mi año en Oxford, el drama romántico que arrasa en Netflix, nació como guion, se volvió novela y regresó al cine con un final que da que hablar.

Sofia Carson protagoniza Mi año en Oxford. 

Sofia Carson protagoniza Mi año en Oxford

Netflix

Netflix encontró en Mi año en Oxford (My Oxford Year), su nuevo gran éxito. El drama romántico cuenta con las actuaciones de Sofía Carson (Corazones malheridos) y Corey Mylchreest (La reina Charlotte: Una historia de Bridgerton) llegó el 1 de agosto al catálogo y rápidamente se convirtió en lo más visto de la plataforma.

El filme sigue la historia de Anna, una joven estadounidense que decide hacer un curso en la Universidad de Oxford. Una vez allí, conoce a Jamie, un joven profesor con el que rápidamente inicia una relación. Pero lo que parecía un simple romance, pronto se convierte en algo mucho más profundo.

Pero lo curioso en este caso es la película inspiró el libro del mismo nombre, y no a la inversa como muchos creen. Años después, regresó a su forma original, y ahora finalmente se puede ver en la pantalla.

La historia de amor entre Anna De La Vega y Jamie Davenport nació en la mente del guionista Allison Burnett, quien escribió un primer borrador del guion hace más de una década. Para desarrollarlo, convocó a Julia Whelan, actriz y escritora, que no tardó en sugerir que el guion evolucionara en una novela.

La propuesta funcionó y en 2018, Whelan publicó Mi año en Oxford, que rápidamente se convirtió en un éxito en ventas. Pero la historia no terminó ahí. Burnett retomó su idea original y, junto con la guionista Melissa Osborne, llevó la historia a Netflix. El resultado es una película romántica que, aunque lleva el mismo nombre que el libro, toma su propio rumbo narrativo.

Dos versiones de una misma historia

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La historia de Mi año en Oxford fue primero un guion antes de ser novela. 

La historia de Mi año en Oxford fue primero un guion antes de ser novela.

Tanto el libro como la película de Mi año en Oxford siguen a una joven brillante que viaja a Oxford, en Reino Unido, para estudiar, y allí se enamora de un joven local con un pasado complicado. Pero hay diferencias clave que cambian la manera en la que se experimenta esta historia.

En la película, Sofía Carson interpreta a Anna De La Vega, una estudiante neoyorquina que llega a Oxford para cursar un máster en poesía, antes de volver a trabajar a Wall Street. En la novela, en cambio, la protagonista se llama Eleanor Duran, viene de Ohio y su destino tras el intercambio es una campaña política en Estados Unidos. Es decir, dos mujeres diferentes, con trayectorias distintas, pero que comparten un mismo punto de partida: encontrar el amor.

La familia también juega un rol importante en ambas versiones. En la película, Anna tiene una relación cercana con sus padres, ambos vivos. En el libro, Eleanor arrastra el dolor de haber perdido a su padre en un accidente, algo que moldea su forma de amar y de vincularse. Además, en el film se explora más el círculo de amistades de Anna, lo que aporta algunas situaciones más divertidas, que no están presentes en la novela.

Jamie tiene un destino distinto en el libro

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Corey Mylchreest interpreta a Jamie Davenport en la película. 

Corey Mylchreest interpreta a Jamie Davenport en la película.

Jamie Davenport, el interés amoroso de la protagonista, mantiene en ambos formatos su carisma y su dolor. Tanto en el libro como en la película, Jamie esconde el diagnóstico de una enfermedad compleja. El protagonista padece el mismo tipo de cáncer que algunos años antes acabó con la vida de su hermano. Sin embargo, hay diferencias notables en cómo se cierra su historia.

En la novela, Jamie sobrevive a un episodio crítico de neumonía y accede a un tratamiento experimental. Eso le da tiempo para recorrer Europa con Eleanor y vivir ese “viaje de ensueño” que soñaban compartir. El final, es un tanto más ambiguo, ya que ella explica que no estaban destinados a estar juntos.

En la película, el enfoque es mucho más trágico. Jamie no accede a ningún tratamiento y muere en brazos de Anna. A pesar de la tristeza que la invade, ella realiza el viaje por Europa en solitario, cumpliendo el sueño de ambos. A su regreso, se queda en Oxford y toma el lugar de Jamie como profesora de poesía, transformando el dolor en legado.

¿Por qué la película cambió el final respecto del libro?

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El desenlace de la historia es distinto en el libro y la película. 

El desenlace de la historia es distinto en el libro y la película.

La decisión de darle un giro más definitivo al cierre de la película fue debatida hasta último momento por los productores. Sofía Carson, que además de protagonizar fue una de las productoras del film, confesó que incluso se filmaron y probaron diferentes finales con audiencias. El que más impacto generó fue el más triste en donde Jamie muere, y Anna lo recuerda en cada rincón del viaje que alguna vez planearon juntos.

Carson explicó que, aunque se barajó la idea de dejarlo con vida, el equipo sintió que la historia ganaba más fuerza con el mensaje de seguir adelante tras la pérdida. "Me encanta la idea de que podrían haber tenido una oportunidad, pero cuando lo ves en esa última escena en la cama, sabes que no era posible", dijo en una entrevista reciente.

Por su parte, Corey Mylchreest también defendió esta elección, destacando que ver a Anna transformando su dolor en propósito tenía más impacto que un cierre esperanzador. "Es más poderoso. Habla de vivir con intensidad, como él le enseñó", afirmó.

¿Qué opina Whelan de este cambio?

Aunque el final de la película de Netflix se aleja del que escribió en su libro, Julia Whelan no puso objeciones. Sabe que la historia surgió de una idea original que fue mutando con los años y diferentes voces. "La novela fue mi visión. El cine es una obra colaborativa, y a veces eso puede complicar las adaptaciones", dijo con franqueza.

Lo que rescata Whelan es que el mensaje central sigue intacto: vivir intensamente, sin miedo a amar, incluso sabiendo que todo puede terminar. Ese, asegura, es el verdadero corazón de Mi año en Oxford, ya sea en las páginas del libro o en una pantalla.