Netflix: 5 secretos que seguro no conocías sobre la nueva versión de La casa de la pradera
El regreso de La casa de la pradera a la pantalla no solo despertó la nostalgia de quienes crecieron con la historia de la familia Ingalls; también llegó cargado de guiños.
Alice Halsey interpreta a Laura Ingalls en La casa de la pradera.
NetflixEl regreso de La casa de la pradera a la pantalla no solo despertó la nostalgia de quienes crecieron con la historia de la familia Ingalls: también llegó cargado de guiños, decisiones creativas inesperadas y una trastienda de producción que pocos conocen. La nueva apuesta de Netflix, estrenada la semana pasada, guarda al menos cinco secretos que vale la pena repasar.
5 secretos desconocidos de la serie de Netflix
El primero es un cameo que emocionó a los fanáticos de la versión clásica: Alison Arngrim, recordada por dar vida a la inolvidable Nellie Oleson en la producción de los años setenta, aparece en esta entrega interpretando a Ida, una mujer errante con la que Mary y Laura se cruzan en medio del bosque. No es la única visita ilustre: Megan Follows, célebre por su interpretación de Anne Shirley en la miniserie Anne of Green Gables de 1985, se suma con una participación sorpresa como la Abuela en el cuarto episodio de la primera temporada.
Mirá el tráiler:
Otro dato que conecta pasado y presente tiene que ver con el apellido detrás del proyecto. La serie está producida por Trip Friendly, hijo de Ed Friendly, el productor responsable de la versión original de 1974. Ese vínculo familiar le da al reboot una continuidad histórica poco habitual en la industria, casi medio siglo después del estreno del clásico televisivo.
El camino hasta la pantalla, sin embargo, estuvo lejos de ser sencillo. Sony comenzó a desarrollar una nueva versión en 2012, con David Gordon Green como director y Scott Rudin en la producción, pero el entonces presidente del estudio, Tom Rothman, frenó todo por cuestiones presupuestarias. Paramount retomó la idea en 2016, con guion de Abi Morgan y dirección de Sean Durkin, aunque tampoco prosperó. Recién en 2025 Netflix le dio luz verde definitiva al proyecto.
Los últimos secretos apuntan al tono y al futuro de la producción. Esta versión es más cruda que la original y está pensada para un público adulto, un giro deliberado respecto del espíritu familiar de los setenta. Además, hay un detalle histórico que sorprende: la verdadera Carrie Ingalls era tres años menor que Laura, mientras que Grace le llevaba diez años de diferencia. Y para quienes ya devoraron los primeros episodios, una buena noticia: la serie fue renovada oficialmente para una segunda temporada.


