Netflix: dónde y cómo se filmó la serie El refugio atómico
La primera temporada de El refugio atómico fue rodada en locaciones reales de Europa. Repasamos los detalles del rodaje.
El refugio atómico se filmó en Madrid
La primera temporada de El refugio atómico, serie creada por Álex Pina y Esther Martínez Lobato para Netflix, fue rodada íntegramente en España, específicamente en Madrid y sus alrededores. La producción comenzó en febrero de 2024 y finalizó en julio del mismo año tras varios meses de trabajo intensivo. El equipo estableció su base principal en el Centro Europeo de Producción de Netflix en Tres Cantos, ubicado dentro de Ciudad de la Tele. Este complejo de estudios es el más grande que la plataforma posee en la Unión Europea.
El megaset principal, conocido como Kimera Underground Park, fue construido en Colmenar Viejo, un pueblo cercano a la capital española. La construcción requirió más de siete meses de trabajo y utilizó aproximadamente 7.000 metros cuadrados de decorados junto con más de 160 piezas escenográficas. El resultado fue un espacio multiconfigurable con capacidad para 300 personas que permitió a tres equipos filmar simultáneamente. Cerca de 4.800 extras participaron en la realización de esta ambiciosa producción.
Mirá el tráiler de la serie:
Dentro del estudio se crearon más de 100 espacios interconectados que otorgaron al equipo una experiencia inmersiva completa. El diseño del búnker representaba el minimalismo de la posguerra mundial, claustrofóbico en apariencia pero lo suficientemente amplio para permitir movimientos libres de cámara. Se instalaron cámaras de 360 grados para lograr una sensación envolvente tipo domo. Además, se construyó un jardín zen que incluyó un árbol bonsái de 8 metros de altura, cuya elaboración tomó cinco meses.
El refugio atómico es la primera serie de Netflix en España que utilizó producción virtual completa mediante efectos visuales dentro de cámara. Una pantalla virtual de 30 por 6 metros y otra de techo de 8 por 4 metros sirvieron como fondos virtuales para 160 secuencias. La tecnología incluyó HDR, Dolby Atmos y equipamiento de postproducción de última generación. La herramienta de código abierto Open VPCal, desarrollada por Netflix, sincronizó los espacios de color de las cámaras con los paneles LED, trasladando gran parte del trabajo de efectos visuales desde la postproducción hacia la preproducción.
Madrid se ha consolidado como un centro de producción fundamental para Netflix, que ha invertido considerablemente en proyectos españoles tras el éxito de audiencia obtenido. Producciones como Olympo, La dama de compañía y El jardinero también han sido filmadas en la capital y otras locaciones españolas. La ciudad ofrece beneficios fiscales que la convierten en un destino atractivo para proyectos internacionales. Entre sus monumentos más emblemáticos se encuentran la Puerta de Alcalá, la Plaza Mayor, la Fuente de Cibeles, el Palacio Real y la Catedral de la Almudena.
Álex Pina, creador de La casa de papel, destacó la importancia de la identidad visual fuerte como herramienta para alcanzar el mercado internacional. El realizador señaló que filmar en espacios confinados potencia la creatividad y amplifica las emociones en pantalla. Migue Amoedo, coproductor ejecutivo y diseñador visual de Vancouver Media, subrayó que el uso de efectos visuales dentro de cámara permite que la creatividad de los showrunners se expanda considerablemente.



