Netflix: el thriller de culto que es tendencia a 24 años de su estreno

Sandra Bullock protagoniza Cálculo mortal, el thriller de culto que vuelve a ser tendencia en Netflix.

Sandra Bullock protagoniza Cálculo mortal

Sandra Bullock protagoniza Cálculo mortal

Pocas veces ocurre que un título estrenado hace más de dos décadas vuelva a colarse entre las preferencias del público de las plataformas de streaming, pero eso fue exactamente lo que sucedió en los últimos días con Cálculo mortal.

A veinticuatro años de su llegada a las salas de cine, este thriller protagonizado por Sandra Bullock y un jovencísimo Ryan Gosling se trepó al ranking de lo más visto de Netflix, recuperando la atención de espectadores que nunca la habían escuchado nombrar y de cinéfilos que la tenían archivada en algún rincón de la memoria.

Cálculo mortal - Tráiler

El thriller de culto que vuelve a ser tendencia

Dirigida por Barbet Schroeder y escrita por Tony Gayton, la película se estrenó en abril de 2002 bajo la distribución de Warner Bros. La trama sigue a Cassie Mayweather, una agente de policía interpretada por Bullock que debe resolver un asesinato aparentemente inexplicable. Detrás del crimen se esconden dos estudiantes de secundaria, Richard Haywood y Justin Pendelton, encarnados por Gosling y Michael Pitt, que buscan ejecutar el delito perfecto solo por la adrenalina de hacerlo. La actriz, que también figura como productora ejecutiva del proyecto, percibió quince millones de dólares por su trabajo y defendió el guion como uno de los pocos materiales realmente complejos que llegaban a sus manos en aquel momento.

Lo más perturbador de Cálculo mortal no es la mecánica del crimen, sino su raíz histórica. La historia toma elementos del caso real protagonizado en 1924 por Richard Loeb y Nathan Leopold, dos jóvenes acomodados de Chicago que asesinaron a un adolescente de trece años con el único objetivo de probar que podían quedar impunes. Loeb era hijo del vicepresidente de Sears, devoraba novelas policiales y se había graduado en la Universidad de Michigan antes de los veinte. Leopold, ornitólogo reconocido en Estados Unidos, era seguidor del pensamiento de Friedrich Nietzsche. La productora Susan Hoffman, sin embargo, aclaró que las referencias para construir el filme fueron más actuales: la novela "A sangre fría" de Truman Capote y los asesinatos ocurridos en Dartmouth en el año 2000, donde dos jóvenes mataron a dos profesores universitarios prácticamente por curiosidad.

calculo mortal
Cálculo mortal se ha ubicado entre lo más visto de Netflix

Cálculo mortal se ha ubicado entre lo más visto de Netflix

El director encontró en la dupla protagónica una metáfora inquietante. Gosling lo resumió diciendo que uno de los chicos tiene la bala y el otro la pistola, que por separado resultan inofensivos pero que al juntarse generan una combinación explosiva. Pitt, por su parte, descartó cualquier lectura romántica entre los personajes y prefirió hablar de un magnetismo brutal entre ambos. Schroeder buscó deliberadamente recuperar el espíritu de las protagonistas duras y complejas del cine clásico de los años cuarenta, y eligió a Bullock para encarnar a una detective marcada por traumas personales que la persiguen mientras intenta atrapar a dos adolescentes capaces de manipular pruebas y construir coartadas con frialdad quirúrgica.

El rodaje se desarrolló entre febrero y mayo de 2001 en distintas localidades de California, entre ellas Altadena, Los Ángeles, Los Osos, Morro Bay y San Luis Obispo. La casa abandonada al borde del acantilado donde se reúnen los dos asesinos fue levantada exclusivamente para la filmación y demolida apenas terminó la producción. Una anécdota suele repetirse en los círculos de fanáticos: la escena en la que Gosling lame el rostro de Bullock no estaba escrita en el guion. El actor le propuso improvisarla a su compañera para profundizar el costado perturbado de su personaje, y la toma quedó en el corte final.

En su momento, Cálculo mortal dividió a la crítica especializada. Acumuló más de cincuenta y seis millones de dólares en taquilla a nivel mundial, apenas por encima de su presupuesto de cincuenta millones, y recibió comentarios tibios que la acusaron de parecerse demasiado a la serie CSI o de transitar caminos demasiado conocidos para el género.