Netflix: La película de terror escondida en la plataforma que dura solo 98 minutos y debes ver
Esta película de terror cuenta con una atmósfera opresiva, un giro final inesperado y un niño encerrado en una casa que no es lo que aparenta.
La película se estrenó en 2019
NetflixEn el inmenso catálogo de las plataformas de streaming, encontrar una buena película de terror no es fácil. Entre fórmulas repetidas, screamers sin sentido y tramas que se desinflan a mitad de camino, el espectador termina saltando de título en título sin lograr engancharse con ninguno. Sin embargo, de vez en cuando aparece una propuesta que, aunque pasó algo desapercibida en su estreno, encuentra una segunda vida gracias al boca en boca digital.
Ese es el caso de Eli, una inquietante producción que mezcla lo mejor del terror psicológico con una dosis inesperada de lo sobrenatural, y que está disponible en Netflix.
Estrenada en 2019 y dirigida por Ciarán Foy, conocido por Sinister 2, Eli nos mete de lleno en una historia que arranca como un drama médico con tintes paranormales, pero que termina tomando un rumbo completamente distinto. Escrita por David Chirchirillo, Ian Goldberg y Richard Naing (La morgue), la película se inspira en clásicos del género sobre encierro, desconfianza y traumas infantiles, pero también se permite jugar con una vuelta de tuerca que, para muchos, fue tan arriesgada como efectiva.
En el elenco se destacan Charlie Shotwell (Capitán Fantástico) en el rol protagónico, acompañado por Kelly Reilly (Yellowstone), Lili Taylor (The Conjuring) y Max Martini.
¿De qué trata Eli, la película de terror disponible en Netflix?
La historia gira en torno a Eli (Shotwell), un niño de once años que sufre una extraña enfermedad autoinmune: no puede estar en contacto con el aire libre porque su sistema inmune lo ataca como si fuera una amenaza. Sus padres (Reilly y Martini), desesperados por encontrar una cura, lo llevan a una misteriosa clínica ubicada en una vieja mansión aislada, donde la Dra. Horn (Taylor) lidera un tratamiento experimental. El lugar, completamente hermético y con estrictos protocolos de esterilización, promete ser la solución que tanto buscan. Pero apenas instalado, Eli comienza a experimentar sucesos extraños como apariciones fantasmales, voces, y mensajes escritos en los vidrios empañados.
A medida que el tratamiento avanza, el niño empieza a desconfiar de todo y de todos. ¿Son reales las visiones que tiene? ¿Está perdiendo la cordura o realmente algo siniestro se esconde entre las paredes de esa casa? La presencia de una misteriosa chica llamada Haley (Sadie Sink, antes de Stranger Things) que aparece del otro lado de la verja, siembra aún más dudas.
Lo que sigue es un viaje angustiante, donde la línea entre la ciencia y lo paranormal se desdibuja, hasta desembocar en un final completamente inesperado. Sin spoilers, solo diremos que el giro final le dio a Eli una identidad propia dentro del género, y todavía hoy genera debate entre fans y detractores.
En su estreno, la película recibió críticas divididas. Algunos celebraron su valentía para romper con las convenciones del terror más tradicional, mientras que otros cuestionaron la coherencia del desenlace. Sin embargo, con el tiempo, Eli se ganó su lugar como una de esas películas desconocidas que vale la pena descubrir.
Eli es de esas películas que arrancan como una cosa y terminan siendo otra. Tiene una atmósfera asfixiante, actuaciones sólidas, un guion que se toma su tiempo y un final que no deja a nadie indiferente. Ideal para una noche de terror en casa, especialmente si buscás algo que no se limite al susto fácil. Y lo mejor es que se encuentra en Netflix.



