Netflix: las 10 revelaciones más impactantes de Michael Jackson: El veredicto

La docuserie de tres episodios llegó esta semana a Netflix y repasa todo lo ocurrido en el juicio contra la estrella pop.

Michael Jackson: El veredicto llegó esta semana a Netflix

Michael Jackson: El veredicto llegó esta semana a Netflix

A poco más de un mes del estreno de Michael, la biopic que dividió aguas y que cierra su relato en 1988 —cinco años antes de la primera acusación de abuso contra el cantante—, Netflix vuelve sobre la figura del astro con un enfoque muy distinto.

Su nueva serie documental, Michael Jackson: El veredicto, mete al espectador dentro del juicio de 2005, cuando el intérprete enfrentó catorce cargos penales vinculados a abuso de menores. El resultado es un repaso minucioso de uno de los procesos judiciales más mediáticos de la historia reciente, con testimonios que aportan detalles nunca antes difundidos.

Michael Jackson: The Verdict | Tráiler oficial de Netflix

Las revelaciones más impactantes de la serie documental

Como el juez a cargo prohibió el ingreso de cámaras a la sala por el enorme interés que despertaba el caso, el documental reconstruye lo ocurrido a través de quienes estuvieron en primera fila: abogados, peritos, periodistas, antiguos colaboradores del músico y hasta miembros del jurado. Esa multiplicidad de voces es la que permite armar el rompecabezas de aquellos meses. A continuación repasamos las revelaciones más impactantes de la serie de Netflix:

1. El estupor de Martin Bashir. El periodista británico recuerda en la serie que durante el rodaje del recordado documental Living With Michael Jackson, de 2003, decidió mostrarse complaciente con el cantante para conseguir el mejor material posible. La estrategia derivó en algo que ni él ni su equipo esperaban: Michael Jackson admitió sin reparos que compartía su cama con niños. Bashir cuenta que recién dimensionó el alcance de aquellas palabras cuando el programa salió al aire. Convocado luego como primer testigo de la fiscalía, confiesa haber estado "aterrado" al declarar, mientras el entorno del artista trabajaba para desacreditar su trabajo y los fanáticos colmaban las afueras del tribunal. El jefe de seguridad, Kerry Anderson, asegura que en el viaje de regreso a Neverland el cantante calificó a Bashir como "otro demonio" empeñado en destruirlo.

2. El pedido más comprometedor. Vincent Amen, exrelacionista de prensa del músico, relata que al principio creía en la inocencia de su jefe, convicción reforzada por Frank Tyson, el asistente al que Michael Jackson había conocido cuando apenas tenía cinco años. Según Amen, durante la investigación Tyson empezó a deshacerse de objetos provenientes del rancho y le entregó un bolso lleno de papeles. Al revisarlo, encontró una revista pornográfica con un apartado que ofrecía material de abuso sexual infantil por correo: varios títulos estaban marcados con resaltador. Amen sostiene que, al confrontarlo, Tyson habría respondido que el cantante "marcaba los videos que quería" y él se encargaba de encargarlos. Tyson rechazó participar del proyecto de Netflix.

3. Fiestas durante el allanamiento. Mientras la policía registraba las propiedades del artista, la prensa intentaba dar con su paradero. La periodista de investigación Diane Dimond cuenta que una fuente le reveló que el músico se había refugiado en una villa de Las Vegas, donde organizaba reuniones desenfrenadas. Describió un escenario de quemaduras de cigarrillo en los sillones de cuero, restos de comida y botellas vacías por todas partes, en compañía de adolescentes varones que hablaban alemán.

4. La obsesión por el legado. Stacy Brown, antiguo amigo de la familia, afirma en el documental que para los hermanos del cantante la culpabilidad o inocencia era lo de menos: lo que estaba en juego era el legado del clan. Según Brown, varios integrantes temían que la investigación "destruyera lo que habían construido", y recuerda a uno de los hermanos menores diciendo que eran "los Kennedy negros".

5. La fanática que dejó todo. El segundo episodio incluye el testimonio de Sheree Wilkins, una seguidora que cada mañana se sumaba al sorteo entre admiradores para definir quién podía ingresar a la sala. Wilkins cuenta que renunció a su empleo como maestra de preescolar y se mudó para no perderse ninguna jornada del proceso. Las imágenes de la serie la muestran desvanecida y trasladada en camilla tras conocerse la absolución.

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Michael Jackson: El veredicto llegó esta semana a Netflix

Michael Jackson: El veredicto llegó esta semana a Netflix

6. La orden de buscar trapos sucios. El abogado defensor Brian Oxman se muestra inusualmente directo al recordar que su cliente le exigió hurgar en el pasado de la familia Arvizo para desacreditarla. "Tenés que encontrar cada esqueleto en su placard", le habría dicho el cantante. Esa búsqueda llevó a Oxman a descubrir una vieja demanda de los Arvizo contra la tienda JCPenney, dato que para él probaba que la familia mentía por dinero.

7. El "gracias" en voz baja. Entre los jurados entrevistados aparece Melissa Herard, fanática del artista desde la infancia. Asegura que la cinta de Bashir no la convenció y que sentía que el periodista buscaba "atrapar" al cantante. Herard reconoce, en cambio, haber quedado impactada por el testimonio de Wade Robson —quien años después se retractaría y acusaría al músico de abuso, como expuso Leaving Neverland—, aunque el resto del jurado no compartía su mirada. Durante las deliberaciones, dice, el jurado quedó en un punto muerto y pidió orientación al juez, que se negó a declarar nulo el proceso y los obligó a seguir. Cuando se leyó el veredicto de no culpabilidad, Michael Jackson se dio vuelta, la miró a los ojos y le susurró un agradecimiento.

8. La advertencia que no fue escuchada. El proceso de 2005 no fue el primero. En 1993, la policía de Los Ángeles investigó al cantante luego de que Jordan Chandler, de trece años, lo acusara de abuso. No hubo cargos penales por falta de pruebas físicas, pero la familia presentó una demanda civil que terminó en un acuerdo extrajudicial por 23 millones de dólares. El biógrafo y amigo J. Randy Taraborrelli recuerda haberle advertido que ese debía ser el final, que nunca más debía dejarse ver cerca de chicos. El consejo cayó en saco roto.

9. El momento más tenso del juicio. Brian Oxman califica como un "acontecimiento que paraba el corazón" la citación de Debbie Rowe, exesposa del artista y madre de Paris y Prince, quien había cedido la tenencia tras el divorcio. Rowe aceptó declarar para la fiscalía, que la consideraba poseedora de información "crítica". Según Dimond, la mujer afirmó no ver a sus hijos desde hacía dos años y medio. Taraborrelli recuerda un cruce de miradas entre ambos y un instante en que "algo cambió" en ella: al final, Rowe terminó diciéndole al cantante que lo tenía en altísima estima.

10. La frustración de la presunta víctima. Louise Palanker, allegada a la familia Arvizo, recuerda que Gavin quedó devastado tras la absolución. "Lo que más repetía era que no le habían creído", relata, y agrega que el joven sentía que había fracasado. Tal como señala la propia serie, la familia Arvizo no volvió a hablar en público desde entonces.