Netflix: qué fue de la vida de Manu White, el "depredador de Sevilla"
El caso de Manu White, conocido como el “depredador de Sevilla”, volvió a cobrar notoriedad tras el estreno de una impactante serie documental en Netflix.
El depredador de Sevilla se ha ubicado entre lo más visto de Netflix
El caso de Manu White, conocido como el “depredador de Sevilla”, volvió a cobrar notoriedad tras el estreno de una impactante serie documental en Netflix. La producción reconstruye una trama de abusos que se extendió durante años y que tuvo como víctimas a decenas de jóvenes extranjeras.
Detrás del apodo se encuentra Manuel Blanco, un guía turístico que supo construir una imagen confiable entre estudiantes estadounidenses en España. A través de su empresa de excursiones, ofrecía viajes económicos a destinos como Portugal y Marruecos, lo que le permitía establecer vínculos cercanos con sus clientes. Su carisma y dominio del inglés eran claves para generar confianza, especialmente entre mujeres jóvenes que buscaban experiencias seguras durante su estadía en el extranjero.
Mirá el tráiler de la serie:
Sin embargo, esa fachada escondía un patrón sistemático de abuso. Según relatan las víctimas y se expone en el documental de Netflix, White aprovechaba los viajes para inducir a las jóvenes a consumir alcohol, muchas veces bajo presión, dejándolas en un estado de vulnerabilidad. En ese contexto, cometía agresiones sexuales que durante años permanecieron en silencio.
El caso salió a la luz en 2013, cuando una estudiante decidió denunciar lo ocurrido. A partir de ese momento, el relato comenzó a repetirse: más de 50 mujeres aseguraron haber sido víctimas de maniobras similares. La serie pone especial énfasis en cómo estas denuncias colectivas fueron fundamentales para desenmascarar al agresor y romper el silencio que lo había protegido durante tanto tiempo.
En términos judiciales, la situación generó controversia. En 2025, Manuel Blanco fue condenado a nueve años de prisión por agresión sexual, una pena que muchos consideran insuficiente frente a la cantidad de denuncias. No obstante, lo que más indignación provocó fue que el acusado no está con prisión efectiva, sino que quedó en libertad provisional.
Actualmente, el “depredador de Sevilla” continúa en esa condición, residiendo en España y bajo medidas restrictivas: no puede salir del país y debe presentarse periódicamente ante la Justicia.



