Netflix: qué pasó con las víctimas del "falso profeta" Samuel Bateman

El documental de Netflix sobre Samuel Bateman muestra las secuelas en sus víctimas.

Samuel Bateman fue condenado, pero mantiene su influencia

Samuel Bateman fue condenado, pero mantiene su influencia

El reciente estreno de la serie documental “Confía en mí: El falso profeta” en Netflix no solo reabre un caso estremecedor, sino que pone el foco en una pregunta clave: ¿qué pasó con las víctimas de Samuel Bateman, el autoproclamado líder religioso que construyó una red de abuso y control en Estados Unidos?

El documental, dirigido por Rachel Dretzin, reconstruye los hechos ocurridos en Short Creek, Utah, y sigue de cerca a quienes lograron salir —y a quienes aún permanecen bajo la influencia de su líder.

Samuel Bateman: El falso profeta y sus víctimas

La historia se remonta a los años posteriores a la caída de Warren Jeffs, cuando la comunidad fundamentalista quedó fragmentada. En ese vacío de poder emergió Bateman, quien reunió seguidores y consolidó un sistema basado en la manipulación psicológica y la poligamia, incluyendo menores de edad. Lo que parecía una investigación más terminó convirtiéndose en una pieza clave para exponer delitos graves, gracias al trabajo de Christine Marie y Tolga Katas, quienes documentaron desde adentro el funcionamiento del grupo.

Confía en mí falso profeta

El punto de quiebre llegó con la intervención del FBI, que culminó en la detención de Bateman y su posterior condena, en diciembre de 2024, a 50 años de prisión. Sin embargo, el final judicial no significó el cierre inmediato para las víctimas. Las menores, que habían sido aisladas en un mismo entorno incluso después del rescate, recién comenzaron a tomar distancia real cuando fueron separadas y trasladadas a hogares de acogida. Esa ruptura con el grupo permitió que todas terminaran declarando en su contra.

El panorama es distinto entre los adultos. Según revela el documental, muchos de ellos continúan siendo leales a Bateman, incluso con el líder tras las rejas. La influencia persiste a través de llamadas telefónicas frecuentes, que refuerzan la creencia de que se trata de un “mártir”. Esta dinámica evidencia el nivel de control psicológico que aún se mantiene dentro del grupo.

Entre las historias que marcan la serie aparecen tres nombres clave: Julia, Moretta y Naomi “Nomz”. Julia Johnson se convirtió en una figura central al enfrentarse a su entorno y negarse a entregar a sus hijas al líder. Hoy, separada y con su exmarido cumpliendo condena, su testimonio es considerado uno de los pilares del caso.

confia en mi falso profeta
Samuel Bateman fue condenado a 50 años de prisión

Samuel Bateman fue condenado a 50 años de prisión

Por otro lado, Moretta y Nomz representan un recorrido diferente: ambas fueron seguidoras cercanas de Bateman y participaron incluso en delitos vinculados a la secta. Tras pasar por prisión, lograron reconstruir sus vidas. Moretta dejó la comunidad, formó una familia y encontró estabilidad lejos del grupo. Nomz, en tanto, se volcó al arte y la música, utilizando esas herramientas como forma de procesar el trauma vivido.

El documental también expone un dato inquietante: aunque Bateman ya no tiene contacto físico con sus víctimas, su capacidad de influencia sigue intacta. Para los expertos, cortar ese vínculo es clave para desarticular definitivamente el sistema de creencias que lo sostiene.