Stranger Things: lo que debes recordar de las temporadas 3 y 4 antes del gran final
Un repaso de todo lo que dejaron las temporadas 3 y 4 de Stranger Things para llegar con memoria fresca a su temporada final.
Lo que dejó la temporada 3 y 4 de Stranger Things.
En tan solo unos días llega la temporada final de Stranger Things en Netflix. La última vez que los fans vieron a Eleven y su grupo de amigos batallar contra el Upside Down fue en 2022, cuando se lanzó la cuarta temporada del show.
Antes del lanzamiento de la última entrega, repasamos todo lo que dejaron la tercera y cuarta temporada de Stranger Things, dos entregas enormes, explosivas, mucho más oscuras que las anteriores y cargadas de pistas que apuntan directo al desenlace.
Si no te acordás de todo lo que pasó, a continuación te dejamos un recap de las dos temporadas, para que puedas sumergirte en la quinta entrega sin perderte detalles.
Temporada 3: espías soviéticos, Starcourt y el Desuellamentes
Estrenada en 2019, la tercera temporada de Stranger Things tuvo su inicio durante el verano. Hawkins daba la bienvenida al centro comercial Starcourt, como la nueva atracción del pueblo, mientras que el Upside Down seguía más vivo que nunca bajo la ciudad.
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Mientras un enorme laboratorio oculto bajo el centro comercial intentaba reabrir la puerta al otro lado, los personajes estaban en plena transición. Steve Harrington había colgado el bate con clavos para convertirse en vendedor de helados en Scoops Ahoy junto a Robin, el personaje interpretado por Maya Hawke.
Dustin regresa del campamento científico con un aparato de comunicación llamado Cerebro y una novia que nadie creía real. Por su parte, Mike y Eleven se vuelven inseparables, algo que Hopper encuentra insoportable, ya que no sabe cómo lidiar con ellos. Max y Lucas se amigan y rompen todo el tiempo, y Will experimenta cierta soledad, al darse cuenta que sus amigos ya tienen nuevos intereses, a la vez que siente que algo no está bien. En tanto, Nancy y Jonathan intentan sobrevivir a un abusivo ambiente laboral en el periódico local.
Todo parecía un verano de diversión y hormonas revueltas hasta que Billy Hargrove, el guardavidas, es capturado por una terrorífica y siniestra presencia que lo controla. Al igual que él, decenas de habitantes del pueblo terminaron convertidos en versiones poseídas conocidas como los desollados.
En simultáneo, Dustin, Steve y Robin interceptan un mensaje ruso encriptado. Pronto descubren una base secreta bajo el centro comercial, y no tardan en infiltrarse junto a Erica, la hermana de Lucas y ladrona de escenas por excelencia. Allí descubren un gigantesco láser diseñado para abrir nuevamente la grieta al Upside Down.
El camino hacia el clímax estuvo lleno de golpes emocionales. Alexei, el científico ruso que Hopper y Joyce secuestraron, se robó el corazón del público justo antes de ser asesinado. Billy encontró un minúsculo espacio de redención en los últimos segundos de su vida. Y Steve y Robin compartieron una conversación completamente honesta tras ser drogados, donde Steve confesó sus sentimientos y Robin se sinceró sobre su identidad.
La batalla de Starcourt culminó con Eleven perdiendo sus poderes tras enfrentarse al Desuellamentes. Hopper desapareció frente a los ojos de Joyce en la explosión que destruyó el portal. Hawkins quedó devastada. Y la familia Byers dejó la ciudad, llevándose a Eleven con ellos.
Temporada 4: la aparición de Vecna, el proyecto Nina y la destrucción de Hawkins
La cuarta temporada llevó a Stranger Things a su capítulo más oscuro. Desde el primer minuto, aquella masacre en el laboratorio que dejaba a Eleven como sospechosa, la sensación era distinta. Había un villano nuevo y profundamente perturbador. Y el grupo de amigos estaba dividido geográficamente por primera vez.
En California, Eleven intentaba encajar en un nuevo colegio en donde era víctima constante de bullying. La dureza de Angela y su grupo mostraba una crueldad cotidiana que se sentía incluso más dolorosa que los monstruos del Upside Down. Will vivía una distancia incómoda con Mike, atravesado por sentimientos que no lograba expresar. Jonathan transitaba su propia apatía mientras Argyle sumaba humor y marihuana al combo. Y Joyce recibía una pista inesperada que la lleva a sospechar que Hopper seguía con vida.
En Hawkins, Max tenía dificultades para procesar la muerte de Billy y se aislaba del grupo. Lucas intentaba integrarse al equipo de básquet mientras Dustin y Mike se mantenían fieles al Hellfire Club, comandado por Eddie Munson. La llegada del primer asesinato dejaba claro que algo siniestro se había desatado. Chrissy Cunningham moría en condiciones imposibles, con los huesos quebrados y la mirada perdida en un terror que nadie podía explicar.
Ese asesinato, y luego el de Fred, abrió un nuevo tipo de puerta al Upside Down. Cada muerte generaba un portal. Y el responsable, un ente retorcido conocido como Vecna, el villano definitivo de la ficción.
La historia de Max adquiere una nueva dimensión, posicionándose como una de las nuevas víctimas de Vecna. Sabiendo el peligro que la acechaba, dejó una carta de despedida a su familia y amigos. La secuencia con Max flotando en el cementerio, atrapada entre visiones de Billy y la dimensión de Vecna, es uno de los momentos más icónicos de la serie. Running Up That Hill no solo la salvó. Abrió un nuevo recurso narrativo que la temporada entera usó con brillantez: la memoria como escudo.
Mientras Hawkins se sumía en un capítulo de pesadilla, Eleven vivía un viaje interno igual de brutal en el laboratorio secreto en Nevada. Allí se reencontró con Brenner, y también con la verdad sobre el pasado. Su vínculo con el misterioso ordenanza Peter terminó revelando que él era Henry Creel, responsable del asesinato de su familia, primer sujeto de Brenner y, finalmente, la criatura que se transformaría en Vecna.
El enfrentamiento entre Eleven y Henry dentro de los recuerdos del laboratorio no solo restauró sus poderes. También reveló la raíz del conflicto que alimenta toda la serie: la creación involuntaria del villano a manos de la protagonista.
La temporada 4 dividió a los personajes como nunca. Hawkins luchaba con un operativo improvisado. California intentaba construir un tanque sensorial en una pizzería. Rusia se convertía en un contrapunto inesperado mientras Hopper, Joyce y Murray enfrentaban a un Demogorgon y otras criaturas para debilitar la mente colmena.
Hacia el final de temporada, cuando el grupo de Hawkins se disponía a destruir a Vecna en la casa de Victor Creel, el villano arremete contra Max. A la distancia, Eleven logra frenar a su némesis durante algunos segundos, mientras Nancy, Steve y Robin hacen volar su cuerpo en llamas en el Upside Down.
Todo se complicó cuando Jason, consumido por su cruzada contra Eddie, irrumpió en la casa y destruyó el reproductor de música, dejando a Max indefensa. Vecna avanzó en su ritual mientras los demás grupos luchaban por sostener el plan. Hopper enfrentó a un Demogorgon con una espada. Murray incendió a los monstruos restantes. En el Upside Down, Eddie decidió no huir y terminó sacrificándose para ganar tiempo.
Max quedó destrozada, con el cuerpo quebrado, ciega y al borde de la muerte. Eleven logró reiniciar su corazón, pero solo para dejarla en un coma del que no ha podido despertar. Y lo más importante, una cuarta grieta se abrió y Hawkins terminó partida en dos.
El comienzo del fin
El cierre de la cuarta temporada dejó una sensación desigual. El gobierno maquilló la tragedia como un desastre natural. Eddie quedó marcado como líder satánico a pesar de su sacrificio. Los chicos volvieron a reencontrarse en una ciudad que ya no era la misma.
Max sigue en coma. Eleven intentó buscarla en su mente y solo encontró vacío. Hopper y Eleven se abrazaron de nuevo tras una distancia que se había sentido interminable. Y la última imagen dejó claro que la frontera entre Hawkins y el Upside Down ya no existe.
La quinta y última temporada de Stranger Things promete un desenlace épico y brutal donde los protagonistas deberán enfrentarse una última vez contra el temible Vecna, y así salvar a Hawkins y al mundo de la destrucción total. La serie regresa el 26 de noviembre a Netflix.







