Una tóxica historia de amor: el estremecedor caso detrás del nuevo documental de Netflix

Michelle Hadley fue la víctima de una compleja trama orquestada por Ian y Angela Diaz, ahora expuesta en un documental de Netflix.

Una tóxica historia de amor llegó esta semana a Netflix

Una tóxica historia de amor llegó esta semana a Netflix

Todo empezó con un supuesto acosador y una sospechosa demasiado evidente. El 1 de junio de 2016, Ian y Angela Diaz se presentaron ante la policía de Anaheim, California, para denunciar una campaña de hostigamiento digital que, según ellos, tenía una única responsable. Durante semanas, Angela había recibido correos firmados por una cuenta llamada “Lilith is Truth”, en referencia a la figura folclórica de la mujer que, según algunas tradiciones, huyó del Edén para vivir libre de Adán. Los mensajes la tildaban de “pecadora” y repetían frases inquietantes como que le habían robado su vida. El matrimonio apuntó de inmediato a Michelle Hadley, exnovia de Ian, por el tono religioso y las alusiones que, aseguraban, coincidían con lo que ella había escrito en el pasado.

La acusación escaló hasta un terreno mucho más grave. Ese mismo mes, Angela denunció que Michelle habría publicado avisos en línea con fotos suyas, invitando a desconocidos a acudir al departamento de Ian para violarla y cumplir una supuesta fantasía sexual. Según su relato, varios hombres se presentaron en la vivienda respondiendo a esos anuncios, y en una ocasión uno de ellos habría intentado atacarla en el garaje. En julio, la policía arrestó a Michelle bajo cargos de acoso y tentativa de violación, entre otros. Pasó cerca de tres meses tras las rejas, hasta que el rastreo de la dirección IP de “Lilith is Truth” reveló un dato demoledor: todos esos correos y anuncios habían salido, en realidad, del hogar de Ian y Angela.

Mirá el tráiler:

Ese giro es el eje de Una tóxica historia de amor, el documental que llegó a Netflix y que reconstruye cómo se destapó el engaño. La historia real tiene un condimento inquietante: Ian Diaz, exmarshal de Estados Unidos, fue sentenciado en 2023 a diez años de prisión por incriminar a su entonces exnovia y hacer creer que amenazaba a Angela. Las autoridades vincularon primero a Angela con los correos, y en 2017 ella recibió una condena de cinco años por la misma maniobra. Ninguno de los dos participó del filme, que se apoya en entrevistas policiales, imágenes de cámaras corporales, capturas de los mensajes y el testimonio de la propia Michelle Hadley.

La historia detrás del documental

La versión del matrimonio pintaba a Michelle como una amante despechada, pero ella lo desmiente en el documental: aseguró que hacía tiempo había pasado página. La pareja se conoció en 2013 y Michelle lo dejó dos años después, harta, según cuenta, de un hombre controlador que intentaba imponerle sus fantasías sexuales. Poco después, Ian conoció a Angela en una app de citas y se casaron en 2016. El caso pareció cerrado cuando Angela se declaró culpable de delitos como secuestro, encierro ilegal y denuncia falsa, dejando a Michelle completamente exonerada. Sin embargo, pasarían cuatro años más hasta que las autoridades federales descubrieran que había un cómplice: su propio marido. El agente Jason Higley notó en las grabaciones que Ian parecía nervioso y guiaba a Angela sobre qué declarar, y halló en su laptop oficial fragmentos de los correos de “Lilith”, prueba de que él también estaba detrás.

Una tóxica historia de amor ya está disponible en Netflix

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El móvil, en cambio, permanece en la penumbra. Higley sostiene en el filme que el motor de todo fue el deseo de control: Ian quería dominar a Michelle, ella logró escapar y esa fuga lo llenó de rencor. Ella describe episodios reveladores, como cámaras de seguridad instaladas para vigilarla en la cocina, llamadas constantes para saber dónde estaba y hasta intentos de moldear su apariencia eligiendo su ropa. La productora Emma Supple admite que nunca se sabrá con certeza quién movió cada hilo ni quién envió cada mensaje. Del otro lado quedó Michelle, que demandó al departamento de policía de Anaheim y que hoy se define como la heroína de su propia historia: reconstruyó su vida como madre de una niña que nació, curiosamente, el mismo día en que Ian fue condenado.