La comedia que narra la historia que derivó en el escándalo político más grande de Estados Unidos y no tienes que perderte

La comedia que narra la historia que derivó en el escándalo político más grande de Estados Unidos y no tienes que perderte

La historia de como los encargados de arreglar los problemas de una presidencia llegaron a romper las tuberías de lo que tanto tenían que proteger está en streaming y es una buena propuesta para este fin de semana.

Martina Ruffo Vicino

La historia de Estados Unidos y sus presidencias tiene material de sobra para explotar y retratar en películas y series por mucho rato. Muchas veces ocurre que la adaptación de los hechos de la vida real a la ficción puede volverse repetitiva o ser más o menos parecida hasta que aparece un contenido particular que rompe con los esquemas. Este es el caso de Los plomeros de la Casa Blanca, una comedia de Max que narra un reconocido escándalo en la sede del gobierno estadounidense pero colocando a dos divertidos personajes como protagonistas.

El caso Watergate es uno de los escándalos políticos más notorios en la historia de Estados Unidos. Comenzó como un intento de espionaje político por parte del Comité para la Reelección del Presidente (CRP), que estaba asociado con la campaña de Nixon para su reelección en 1972. El 17 de junio de ese año, cinco hombres fueron arrestados por irrumpir en las oficinas del Partido Demócrata en el complejo Watergate en Washington. Los hombres estaban conectados al CRP y llevaban consigo dispositivos de escucha y equipos de fotografía.

Mirá el tráiler de Los plomeros de la Casa Blanca:

A medida que se desarrollaron las investigaciones, se reveló que la Casa Blanca estaba implicada en el encubrimiento del delito. La conexión de Nixon con esto se convirtió en un tema central, especialmente después de que se descubrieron grabaciones de conversaciones en la Casa Blanca que demostraban su conocimiento de los eventos y su participación en el encubrimiento. La intervención de dos periodistas del Washington Post, Bob Woodward y Carl Bernstein, reveló el casi a nivel nacional y así fue imposible de tapar. 

Este hecho ha sido retratado varias veces en el cine siendo ya un clásico. La serie Los plomeros de la Casa Blanca narra estos hechos mostrando los planes de los agentes del gobierno pero desde una mirada cómica, tal vez resaltando el absurdo (real) que fue realmente. 

Los protagonistas de la miniserie están basados en dos espías reales.

De la mano de Woody Harrelson y Justin Theroux, se nos presenta a E. Howard Hunt y G. Gordon Liddy, dos miembros del grupo clandestino de gobierno llamado “Los plomeros de la Casa Blanca”. Su función era evitar que la prensa revelara información comprometedora que la administración quería mantener oculta. Esta unidad secreta surgió después del escándalo de los Papeles del Pentágono, que revelaron secretos sobre la Guerra de Vietnam. De esta manera, la tarea principal de los protagonistas de esta miniserie es salvaguardar la reputación del gobierno y del presidente, actuando en las sombras para proteger su imagen pública.

Esta miniserie se presenta como una sátira y una parodia. La serie narra las desventuras de este dúo de incompetentes y totalmente torpes funcionarios encubiertos que luchan por llevar a cabo una tarea aparentemente simple y cómo esta cadena de errores absurdos eventualmente conduce a la renuncia de Richard Nixon como presidente de los Estados Unidos. Dos personajes desconocidos que llevaron al escándalo más grande de la historia de los Estados Unidos.

Además de la historia en sus trabajos, la serie pone foto en sus vidas personales y familiares.

“Es un drama, pero es muy divertido. Definitivamente caminamos por una línea muy fina. Este programa no tiene bromas en el sentido estricto. No hay chistes. Sin embargo, todo lo que pasó es muy gracioso. Aunque suene inverosímil, así es como sucedió”, explicaba su director David Mandel. Es que la vida real tuvo a una especie de Marv y Harry protegiendo datos valiosos y de crucial vitalidad.

Con una puesta en escena setentosa petulante llena de subtítulos con tipografía y ritmo de Telex, planos de largo alcance y música incidental característica, las actuaciones ya reconocidas en la comedia de Harrelson y Theroux forman una divertida manera de retratar una parte real de la historia con una combinación de ficción y hechos verdaderos de lo más singular. Puedes ver esta miniserie de cinco capítulos por Max.

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