Ataúd diminuto y serpientes reales: así se filmó la escena más perturbadora de Euphoria
El actor Jacob Elordi dio detalles de cómo fue el rodaje de la perturbadora escena de la que todos hablan.
Jacob Elordi se despidió de Nate
Un ataúd tan estrecho que apenas dejaba mover los brazos, una serpiente de cascabel y una boa constrictora compartiendo encierro con el actor. Así fue, según su propio relato, el rodaje de una de las escenas más perturbadoras de la tercera temporada de Euphoria.
Jacob Elordi finalmente habló sobre el desenlace de Nate Jacobs en Euphoria y, lejos de describirlo como una pesadilla, definió la experiencia de filmar esa muerte como "realmente agradable" y sorprendentemente apacible, incluso conviviendo con serpientes de verdad bajo tierra.
El intérprete australiano se refirió al final de su personaje en un segmento que se emitió tras el episodio del domingo 24 de mayo. Allí, Nate fallece luego de ser mordido por una serpiente de cascabel mientras permanece enterrado vivo por un grupo de prestamistas que le exigen a su esposa Cassie, encarnada por Sydney Sweeney, un millón de dólares a cambio de su liberación. Para Elordi, el cierre tuvo sentido: lo consideró una gran manera de morir para alguien que, a lo largo de la serie, acumuló errores y decisiones oscuras, y celebró ver cómo todo desembocaba en ese punto.
Cómo se filmó la perturbadora escena
Buena parte de la charla giró en torno a las condiciones físicas del rodaje. El actor contó que el cajón era tan reducido que sus hombros rozaban los costados y no le permitían desplazar los brazos; una vez que sellaban la tapa con un taladro, la oscuridad era total. Aun así, insistió en que la sensación dentro del habitáculo fue placentera y de una calma inesperada. Detrás de esa aparente comodidad hubo, sin embargo, un trabajo minucioso del equipo: los especialistas remarcaron lo crucial que resultó garantizar el suministro de oxígeno y elogiaron que el actor pasara el menor tiempo posible confinado.
El elemento más singular del set, no obstante, fueron las serpientes. Elordi reveló que el creador de la ficción, Sam Levinson, insistió en rodar la secuencia con una serpiente auténtica, de modo que durante la grabación hubo tanto una cascabel como una boa constrictora. El sonido de los reptiles, admitió, resultaba inquietante para alguien encerrado en una caja. Incluso detalló un truco de producción: a la boa le colocaron un cascabel falso en la cola para potenciar el efecto sonoro de la escena.
Pese a todo, el recuerdo que guarda es casi entrañable. Lo describió como cariñoso y tranquilo, una "serpiente dormilona" que se acurrucó a su lado y a la que tuvo que empujar suavemente para que se acomodara. Al cierre del segmento, el actor reflexionó sobre lo que significó dar vida a Nate Jacobs desde el debut de la serie en 2019 y reconoció el sabor agridulce del adiós: definió a la producción como una parte enorme de su carrera y de su vida, y se mostró orgulloso de haber formado parte del proyecto.



