Game of Thrones: el agujero de guion que todavía obsesiona a los fans
A pesar de haber sido uno de los fenómenos televisivos más grandes de los últimos tiempos, Game of Thrones no logró escapar a las críticas en su tramo final y un detalle sigue molestando a los fans.
Gwendoline Christie es recordada por su papel de Brienne en Game of Thrones
A pesar de haber sido uno de los fenómenos televisivos más grandes de los últimos tiempos, Game of Thrones no logró escapar a las críticas en su tramo final. La última temporada de la serie generó controversia por su ritmo acelerado y decisiones narrativas discutidas, pero entre tantas polémicas hay un detalle puntual que, con el paso del tiempo, se consolidó como un verdadero agujero de guion.
En el desenlace, uno de los momentos más celebrados es la coronación de Sansa Stark como Reina en el Norte, consolidando la independencia de su territorio. La decisión, aunque inesperada para algunos, encaja con la evolución del personaje a lo largo de la serie. Sin embargo, este giro deja una inconsistencia difícil de ignorar vinculada a uno de los personajes más leales de la historia: Brienne de Tarth.
El conflicto surge al recordar el juramento que Brienne había hecho a Catelyn Stark. Su promesa era clara: proteger a sus hijas, Sansa y Arya, incluso a costa de su vida. A lo largo de varias temporadas, la guerrera se mantuvo firme en ese compromiso, incluso cuando ambas jóvenes rechazaban su ayuda. Por eso, su ausencia en el Norte al final de Game of Thrones resulta, como mínimo, desconcertante.
En lugar de permanecer junto a Sansa —quien, paradójicamente, se encuentra en su momento de mayor poder y también de mayor exposición—, Brienne decide unirse a la Guardia Real de Bran Stark en Desembarco del Rey. El problema no es la decisión en sí, sino la falta de explicación: en ningún momento se muestra que haya sido liberada de su juramento ni que su misión haya cambiado formalmente.
Este agujero de guion abrió la puerta a múltiples interpretaciones entre los seguidores. Algunos sostienen que Sansa pudo haberla liberado fuera de cámara, considerando que el Norte ya contaba con suficiente protección. Otros creen que Brienne sigue cumpliendo órdenes indirectas, cuidando a Bran como parte de un acuerdo implícito. Sin embargo, ninguna de estas teorías tiene respaldo explícito dentro de la serie.
Más allá de las especulaciones, todo indica que la decisión respondió a una necesidad narrativa: ubicar a Brienne en Desembarco del Rey para cerrar el arco de Jaime Lannister, completando su historia en el Libro de los Hermanos. Aunque funcional desde ese punto de vista, el recurso dejó una grieta evidente en la coherencia interna de Game of Thrones, una de esas que los fans difícilmente olviden.


