HBO Max: esta serie antológica de comedia es lo más absurdo e incómodo que vas a ver en mucho tiempo
La serie de HBO Max toma historias reales del “Florida Man” y las transforma en comedia incómoda, absurda y sorprendentemente filosa.
La serie se estrenó en 2024.
HBOHay series que se basan en libros, otras que se inspiran en hechos reales o completamente ficticios, y hay otras que simplemente aparecen de la nada, y vienen con una propuesta absurda, y no sabés si reírte o simplemente aceptar que, sí, esto pasó de verdad.
Esto es más o menos lo que propone Solo en Florida (It's Florida, Man), una serie de comedia antológica en HBO Max, creada por Mark Herwick y Jeff Tomsic, que se basa en historias virales y terminan en un titular difícil de creer. Pero la serie no se queda en el chiste fácil ni en la recreación literal. Acá cada episodio toma uno de esos casos reales y lo convierte en una especie de mini película, con actores reales, y la intención de que la historia que se cuenta, haga todo el trabajo, sin importar cuán absurda o ridícula sea.
Solo en Florida no pierde tiempo en presentaciones prolijas. Arranca con una advertencia dicha con voz cansada y burlona: lo que vas a ver puede ser peligroso, ilegal, inmoral, estúpido… y más o menos cierto. La serie se mueve en ese terreno donde la realidad ya es tan absurda que cualquier intento de exagerarla quedaría de más.
Mirá el tráiler de Solo en Florida:
La estructura es simple y, a la vez, muy efectiva. Personas reales de Florida cuentan historias que realmente les pasaron, y esas historias son recreadas con actores conocidos. Lo interesante es que la serie confía en el relato. No necesita decirte cuándo reírte ni remarcar lo extravagante de la situación.
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El primer episodio marca el tono perfecto. Philip, un joven de Orlando sin un dinero y con ganas de viajar a Colorado para ver tocar a su DJ favorito, publica un aviso en Craigslist ofreciendo hacer "casi cualquier cosa" por plata. El propio Phil lo cuenta a cámara, mientras su versión ficcional atraviesa el mismo camino: filtrar mensajes, esquivar propuestas sexuales y tratar de convencerse de que todavía tiene control de la situación.
Hasta que aparece un mail distinto. Una fantasía rara. Muy rara. Una propuesta que suena imposible de aceptar… y que, sin embargo, viene acompañada de 4.000 dólares. Ahí entra el verdadero juego de la serie: no juzgar, no explicar, no convertir la historia en moraleja. Solo mostrar cómo alguien joven, sin plata y en modo “ya fue”, empieza a convencerse de que quizá no es tan grave.
La llegada de Carolyn, una amiga de la secundaria, lesionada y también abierta a cualquier plan. Es alguien tan metida en el caos como él. Y cuando finalmente conocen al hombre detrás de la propuesta, la serie rompe la imagen mental que venían construyendo. Nada de sótanos oscuros ni villanos grotescos. Es un tipo común, amable, incómodamente normal. Ahí el episodio deja de ser gracioso y pasa a ser inquietante.
Es justamente ese equilibrio entre la recreación ficticia, los actores y el humor, lo que mejor funciona en Solo en Florida. No todos los episodios tienen el mismo efecto, como suele pasar en las antologías, pero la idea se sostiene. Cada historia tiene su propio clima y su propia incomodidad. Algunas se inclinan más hacia la risa; otras te dejan pensando en lo fácil que es cruzar ciertos límites cuando la necesidad aprieta y nadie te dice que pares.
Entre el listado de actores conocidos que se prestan para recrear cada historia, encontramos a Anna Faris, Mary Elizabeth Ellis, Randall Park, Cameron Britton, Juliette Lewis y Michael Hitchcock. En la segunda temporada, se suman Jeremy Renner, Adam DeVine, Tiffany Haddish, Haley Joel Osment, Johnny Knoxville, Shea Whigham, Taika Waititi, Rita Ora, Chet Hanks y Michael McDonald, entre otros.
Con dos temporadas de 6 episodios cada una, que rondan los 25 minutos, es ideal para ver algo distinto. Algo que se sale del molde y se aleja de toda fórmula de la pantalla chica. Que la comedia no te engañe. No es para quien busca el chiste fácil, acá el humor es seco, incómodo, casi clínico.
Si te atraen las historias reales contadas sin filtro, si te interesa ese punto donde la comedia se mezcla con el malestar, Solo en Florida, vale tu tiempo.




