House of the Dragon revela el verdadero plan de Ormund Hightower y cambia por completo el rumbo de la temporada
El penúltimo episodio de la serie de HBO explica la estrategia de Ormund Hightower y prepara el terreno para un final de temporada decisivo.
James Norton interpreta a Ormund Hightower en la serie.
HBOA tan solo un episodio del final de la tercera temporada de House of the Dragon, la serie finalmente reveló cuál es el plan de Ormund Hightower, el villano interpretado por James Norton.
La producción de HBO revela que la aparente pasividad de Ormund nunca fue sinónimo de inacción. Su estrategia consistía en desgastar a Rhaenyra (Emma D'Arcy) desde las sombras, provocar divisiones dentro de su propio bando y esperar el momento adecuado para dar un golpe que podría modificar el equilibrio de la Danza de los Dragones.
Sin embargo, el séptimo episodio titulado 'El dragón en Invierno', explicó de una vez por todas por qué su espera formaba parte de una estrategia mucho más ambiciosa. En lugar de lanzarse de inmediato al campo de batalla, Ormund apostó por desgastar a Rhaenyra desde distintos frentes hasta obligarla a cometer un error que pudiera inclinar la guerra en favor de los Verdes.
El verdadero plan de Ormund Hightower nunca fue conquistar Tumbleton
El episodio 7 deja entrever que Ormund rediseñó su toda su estrategia. Mientras fomentaba el descontento en Desembarco del Rey para erosionar la autoridad de Rhaenyra, también buscó atraerla hacia una batalla en Tumbleton en condiciones favorables para los Verdes. En paralelo, la captura de Corlys Velaryon se convierte en una herramienta política de gran valor, capaz de modificar alianzas y presionar a quienes todavía dudaban de su lealtad.
La pieza más importante de ese plan termina siendo Ulf el Blanco (Tom Bennett). Desde que reclamó a Silverwing, el bastardo había adquirido un poder inesperado. Sin embargo, nunca logró integrarse completamente al círculo de Rhaenyra. Su origen humilde y la manera en que era tratado por parte de la nobleza comenzaron a abrir una grieta que Ormund supo aprovechar antes que nadie.
El episodio revela que ambos mantuvieron contacto mientras Ulf vigilaba Tumbleton por orden de la reina. Cuando vuelven a encontrarse, Ormund no intenta amenazarlo, sino que hace exactamente lo contrario. Le recuerda las humillaciones que sufrió, especialmente después del enfrentamiento con Daemon, y le ofrece aquello que siempre le fue negado: reconocimiento, poder y un lugar dentro de la aristocracia. Con Corlys Velaryon prisionero, Driftmark queda sin un señor al frente, y Ormund desliza la posibilidad de que Ulf pueda ocupar ese lugar si decide cambiar de bando.
De este forma, el mandamás de los Hightower ejecuta un plan de manipulación cuidadosamente preparado. Y hace su última movida del tablero, preparando una traición a partir de un personaje que nunca terminó de sentirse aceptado entre quienes nunca dejaron de verlo como un bastardo.
El capítulo responde un interrogante que Fuego y sangre nunca llegó a responder
Para quienes conocen la obra de George R. R. Martin, el destino de Ulf no representa una sorpresa. En Fuego y sangre queda establecido que termina alineado con los Verdes durante los acontecimientos de Tumbleton.
Lo que el libro nunca explica es cómo ocurre ese cambio. Hay que recordar que Fuego y sangre no es una novela tradicional como sí lo es la saga de Canción de Hielo y Fuego. Más bien está escrito como una crónica histórica elaborada por un maestre de Westeros a partir de testimonios muchas veces contradictorios. Las conversaciones privadas, las negociaciones políticas y los acuerdos secretos rara vez quedaron registrados, por lo que Martin deja numerosos espacios abiertos a la interpretación.
La adaptación aprovecha ese margen para completar los vacíos de la historia. La conversación entre Ormund y Ulf puede no formar parte del libro, pero funciona como una explicación coherente de un episodio que el material original apenas menciona.
Eso también demuestra una de las fortalezas de House of the Dragon como adaptación. Pese a que ha sido criticada por muchos fanáticos por no seguir al pie lo que dicen las páginas del libro, amplía parte de ese universo y, en algunos casos lo resignifica para poder establecer ciertas conexiones de Game of Thrones.
El final todavía debe resolver varias incógnitas
Aunque el episodio responde una de las preguntas más importantes de la temporada, todavía quedan varios frentes abiertos antes del final de temporada.
El primero tiene que ver con Hugh Hammer. En la obra de Martin, él también termina alejándose de Rhaenyra seducido por las promesas de riqueza y poder. Sin embargo, la serie construyó un personaje bastante diferente, con motivaciones más complejas y un fuerte vínculo con su esposa, quien se encuentra refugiada en Tumbleton. Claramente será uno de los desafíos narrativos más importantes del último episodio explicar cómo podría producirse un cambio semejante.
También permanece abierta la historia de Addam de Hull, quizá el más leal de los nuevos jinetes de dragón. Su recorrido adquiere un peso especial en Fuego y sangre, y la serie todavía debe decidir cuánto de ese camino conservará.
En paralelo, todo apunta a que el esperado enfrentamiento entre Daemon y Aemond ocupará un lugar central en el desenlace, mientras la situación política de Rhaenyra continúa deteriorándose en King's Landing. Incluso una eventual victoria militar difícilmente alcance para resolver el hambre, la falta de recursos y el creciente descontento popular que amenaza su legitimidad.
Después de varias semanas de intrigas palaciegas, el episodio 7 de House of the Dragon parece haber dejado en claro que la verdadera batalla está por comenzar, y que nadie está a salvo en esta contienda que será verdaderamente sangrienta.
¿Cuándo llega el final de temporada de House of the Dragon?
El episodio final de la temporada 3 de House of the Dragon se estrena el domingo 9 de agosto por HBO y HBO Max.



