La bronca no se va: cuatro personajes de series que merecían un mejor final

Cuatro personajes que la ficción abandonó antes de tiempo o en la dirección equivocada.

Sí, este personaje merecía más. 

Sí, este personaje merecía más. 

CBS

Construir un personaje memorable lleva tiempo. Temporadas enteras de decisiones pequeñas, contradicciones, crecimientos y retrocesos que hacen que el espectador empiece a sentir que esa persona existe de verdad. Cuando eso ocurre, el vínculo entre el público y el personaje es genuino y las decisiones que los guionistas toman sobre su destino tienen un peso real.

El problema es que no siempre quienes crean esos personajes saben cómo cerrarlos. A veces el final llega apurado, a veces la lógica narrativa se sacrifica por impacto y a veces simplemente se toma una decisión que contradice todo lo que el personaje fue durante años. El espectador lo siente de inmediato, aunque no siempre pueda explicar exactamente por qué.

Estos cuatro personajes se ganaron algo mejor que lo que recibieron. Te advertimos que esta nota tiene spoilers.

Daenerys Targaryen - Game of Thrones

La serie duró ocho temporadas y fue durante años la más vista de la historia de HBO.

La serie duró ocho temporadas y fue durante años la más vista de la historia de HBO.

Durante siete temporadas, Daenerys fue construida como una líder que aprendía a equilibrar el poder con la compasión, que cometía errores y los enfrentaba, que cargaba con una historia de trauma y la convertía en fuerza. En la última temporada, en el transcurso de un par de episodios, esa construcción fue descartada para convertirla en villana. No fue un arco narrativo sino un colapso: sin el tiempo ni los pasos intermedios que una transformación de esa escala requiere. Es el caso más discutido de la televisión reciente sobre lo que pasa cuando los guionistas llegan al final sin saber bien cómo llegar.

Dean Winchester - Supernatural

La serie duró quince temporadas y es una de las más longevas de la televisión americana.

La serie duró quince temporadas y es una de las más longevas de la televisión americana.

Quince años de sacrificio, de cargar con el peso del mundo literalmente, de construir una identidad compleja alrededor de la lealtad y la familia. El final que Dean recibió fue una muerte accidental, sin épica, clavado en una estaca de madera en un pueblo menor durante una misión rutinaria. Para un personaje que había muerto y resucitado decenas de veces enfrentando amenazas cósmicas, terminar así se sintió como una broma que los guionistas no supieron que estaban haciendo. El fandom no lo perdonó y sigue sin perdonarlo.

Tracy McConnell - How I Met Your Mother

La serie duró nueve temporadas construyendo el misterio de quién era la madre.

La serie duró nueve temporadas construyendo el misterio de quién era la madre.

Nueve temporadas para conocer a la madre y, cuando finalmente aparece es exactamente el personaje, que el espectador esperaba: encantadora, inteligente, perfecta para Ted de una forma que ningún otro personaje lo había sido. La serie se toma una temporada entera para construir ese vínculo… y entonces la mata, de golpe, para que Ted pueda volver con Robin, que era la pareja que el público había rechazado temporadas atrás. Tracy McConnell existió para ser descartada y eso es exactamente lo que el final dejó en claro de la peor manera posible.

Alex Karev - Grey's Anatomy

Alex Karev era uno de los personajes favoritos de los fanáticos.

Alex Karev era uno de los personajes favoritos de los fanáticos.

Alex Karev pasó dieciséis temporadas transformándose de médico agresivo y sin filtros en uno de los personajes más queridos de la serie: alguien que aprendió a abrirse, que construyó una familia, que eligió quedarse cuando todo lo invitaba a irse. Su salida de la serie fue un correo electrónico. Literalmente: su personaje abandona a su esposa y sus amigos dejando una carta explicando que se fue con su ex de la secundaria. Sin escena de despedida, sin cierre real, sin que nada de lo que fue durante dieciséis años justificara esa decisión. Fue una salida de producción disfrazada de arco narrativo y no engañó a nadie.