Series que valen la pena ver con paciencia, de a poco, y que son increíbles
Desarrollar una serie puede tomar tiempo y hay ejemplos de producciones donde cada capítulo vale la pena, incluso si son muchos.
Esta serie vale la pena.
CBCLa tradición de la serie larga ya no es tan común como hace algunos años. El modelo que dominó la televisión durante décadas (temporadas de veintidós episodios, años de emisión, tramas que se estiraban hasta donde la audiencia aguantara) fue cediendo espacio a algo más compacto y más controlado. Hoy las series de prestigio tienden a ser cortas, cerradas y diseñadas para verse de un tirón.
Pero hay un placer particular en las series que piden tiempo. Las que tienen espacio para respirar, para desarrollar personajes durante temporadas enteras, para construir un mundo que el espectador aprende a habitar de a poco. Ese ritmo lento no es un defecto sino una propuesta: estas series no te atrapan en el primer episodio, te conquistan en el quinto, en el décimo, en el momento en que te das cuenta de que conocés a esos personajes mejor que a algunas personas reales.
Estas son cinco que vale la pena ver sin apuro y sin saltarse nada.
Los Soprano (1999-2007)
Un jefe de la mafia de Nueva Jersey trata de equilibrar su vida familiar con la gestión de una organización criminal mientras atraviesa una crisis de ansiedad que lo lleva a iniciar terapia. Es la serie que redefinió lo que la televisión podía hacer narrativamente, y pide paciencia: las primeras temporadas construyen un mundo con una densidad que solo se aprecia cuando ya estás adentro. James Gandolfini convirtió a Tony Soprano en uno de los personajes más complejos de la historia de la televisión, y el resto del elenco está a su altura en cada escena. Disponible en HBO Max.
Community (2009-2015)
Un grupo de estudiantes adultos forma un club de estudio en un community college y termina construyendo algo parecido a una familia. Es una comedia que empieza siendo entretenida y con el tiempo se convierte en algo completamente distinto: una serie que deconstruye los géneros, juega con su propia forma y tiene episodios que son experimentos narrativos disfrazados de comedia. Necesita al menos media temporada para mostrar todo lo que puede hacer y una vez que lo muestra, no hay vuelta atrás. Disponible para ver en Mercado Play.
Succession (2018-2023)
Una familia disfuncional pelea por el control de un imperio mediático mientras el patriarca envejece y se niega a soltar el poder. Brian Cox, Jeremy Strong, Sarah Snook y Kieran Culkin componen un elenco que convierte cada escena familiar en caminar sobre vidrio. Es una serie que gana con cada temporada y que pide que el espectador se acomode en la incomodidad: no hay personajes para querer sin reservas, y eso es exactamente su mayor virtud. Completa en HBO Max.
El mentalista (2008-2015)
Un consultor con habilidades extraordinarias de observación trabaja junto al equipo de investigación de la policía de California mientras persigue en paralelo al asesino que mató a su familia. Tiene el formato clásico del procedural americano (caso por episodio, personajes estables) pero construye por debajo una trama larga que se vuelve más interesante con cada temporada. Es el tipo de serie perfecta para ver de a poco, sin presión, dejando que el vínculo con los personajes se construya solo. Disponible en HBO Max.
Schitt's Creek (2015-2020)
Una familia millonaria lo pierde todo y se ve obligada a mudarse al único bien que les queda: un pueblo pequeño y olvidado que compraron como chiste años atrás. Las primeras temporadas presentan a los Rose como personajes caricaturescos y superficiales, y eso es exactamente lo que la serie necesita para hacer lo que hace después: transformarlos, de a poco y sin que el espectador lo note, en personas genuinamente queridos. Uno de los arcos de transformación más logrados de la comedia reciente.







