Villanos sin redención: cinco personajes que no tenían razón en nada
Hay villanos que tienen razones fuertes para ser como son. No obstante, hay otros personajes cuya maldad es lo único que tienen y eso mismo los hace geniales.
Este villano es terrible por naturaleza y eso lo hace irresistible.
HBOUn buen villano tiene motivaciones. No actúa por maldad abstracta sino por una lógica interna que, si uno se pone en su lugar, tiene algún tipo de coherencia. Los mejores antagonistas de la ficción son los que generan esa incomodidad particular: la de entender, aunque sea parcialmente, por qué hacen lo que hacen.
A veces esa comprensión va más lejos. Hay villanos que dicen cosas que son verdad, que señalan hipocresías reales, que tienen razones legítimas aunque sus métodos sean horribles. Thanos quería salvar recursos. Magneto había sobrevivido el Holocausto. Killmonger tenía razón en el diagnóstico aunque no en la solución. Esa ambigüedad es lo que los hace memorables.
Y después están estos cinco. Personajes que son genuinamente buenos en su construcción pero que no tienen ninguna razón, ninguna justificación válida, ninguna capa que invite a la comprensión. Solo crueldad ejercida con convicción, que es quizás la forma más perturbadora que puede tomar un villano.
Dolores Umbridge - Harry Potter
No es Voldemort, que al menos tiene una historia de trauma y una ideología coherente aunque aberrante. Umbridge es algo más reconocible y por eso más perturbadora: es la burocracia con poder absoluto, la persona mediocre que encontró en las reglas una forma de ejercer crueldad sin consecuencias. No tiene ningún argumento válido para nada de lo que hace sino que solo tiene autoridad y la voluntad de usarla hasta el límite.
Calvin Candie - Django sin cadenas
Un terrateniente del sur americano que gestiona una plantación con una brutalidad que no intenta disfrazar ni justificar intelectualmente más allá de una pseudociencia racista que él mismo sabe que es una farsa. Calvin Candie no tiene ninguna razón: tiene privilegio heredado, poder estructural y la disposición de usarlos sin límite. Leonardo DiCaprio construyó un personaje tan genuinamente repulsivo que no deja ningún resquicio para la simpatía.
Annie Wilkes - Misery
Una enfermera que rescata a su escritor favorito después de un accidente y lo retiene en su casa cuando descubre que planea matar a su personaje predilecto. Annie Wilkes no tiene razón en ningún nivel: ni en su lógica, ni en sus métodos, ni en la escala de sus reacciones. Lo que hace grande al personaje es que Kathy Bates lo juega sin subrayar la locura, con una cotidianeidad que lo vuelve mucho más aterrador que cualquier monstruo sobrenatural.
Ramsay Bolton - Game of Thrones
Un bastardo que asciende al poder en el norte de Westeros a través de una crueldad sistemática y completamente gratuita. A diferencia de otros villanos de la serie, Ramsay no tiene ideología, no tiene trauma que explique nada, no tiene un objetivo que vaya más allá del placer de infligir dolor. Es crueldad pura en forma humana y la serie lo usó durante temporadas como un generador de tensión que funcionó precisamente porque no había nada que entender ni negociar.
Serena Joy Waterford - El cuento de la criada
Una de las arquitectas del régimen de Gilead que luego descubre que ese mismo régimen la oprime a ella también. Lo perturbador de Serena Joy no es solo lo que hizo para construir ese mundo sino que, incluso cuando comprende lo que le costó, sigue eligiendo defender el sistema que la destruyó. No tiene razón en ningún momento de la serie: ni cuando construye Gilead, ni cuando sufre sus consecuencias, ni en las justificaciones que ensaya para seguir adelante. Es un personaje sobre la complicidad y es uno de los más incómodos de la televisión reciente.





