10 películas románticas de los 70 que tenés que ver al menos una vez en la vida
Hay películas que marcaron una época, y si hablamos de cine romántico, este se transformó por completo durante la década de los 70.
Love Story no puede quedar afuera de esta lista
Paramount PicturesLos años 70 fueron una época de transformación en el cine. Fue una década en la que Hollywood, Europa y hasta el cine independiente se animaron a retratar las relaciones con menos filtros, más crudeza y mucha más pasión. En ese contexto, el género romántico encontró nuevas formas de emocionar.
Hoy, con la mirada puesta en esos clásicos, vale la pena hacer un repaso por cinco películas románticas de los años 70 que siguen siendo imprescindibles.
Love Story (1970)
Si hablamos de cine romántico setentero, Love Story (Historia de amor) es el punto de partida obligado. La historia de Oliver y Jennifer, interpretados por Ryan O’Neal y Ali MacGraw, marcó a toda una generación. Dos jóvenes de mundos opuestos que se enamoran y enfrentan la tragedia.
Con su frase inolvidable de "amar significa nunca tener que pedir perdón", la película no solo arrasó en taquilla, sino que definió el tono melancólico del romance en pantalla grande. Muchos la critican por ser excesivamente sentimental, pero su capacidad de emocionar sigue intacta más de 50 años después.
Annie Hall (1977)
En el otro extremo del espectro tenemos a Woody Allen con Annie Hall (Dos extraños amantes), que cambió para siempre la forma de contar una historia de amor en el cine.
Lejos de la fórmula clásica, mostró una relación moderna, caótica y llena de inseguridades. Diane Keaton interpreta a Annie, una mujer entrañable y excéntrica que se convirtió en ícono cultural con su estilo descontracturado. Ganó el Oscar a Mejor Película, Mejor director, Mejor actriz y Mejor guion, y abrió el camino para toda una generación de comedias románticas más realistas y menos idealizadas.
Harold and Maude (1971)
En los 70, el director Hal Ashby nos regaló una de las películas más excéntricas y entrañables del cine romántico: Harold and Maude (Enséñame a vivir). La historia sigue a Harold, un joven obsesionado con la muerte, y Maude, una mujer de 79 años que le enseña a disfrutar de la vida.
En su estreno fue un fracaso de crítica y público, pero con el tiempo se transformó en una película de culto. La combinación de humor negro, la música de Cat Stevens y la ternura que surge de una relación impensada la convirtieron en una joya que sigue rompiendo tabúes sobre el amor y la libertad, y sigue siendo un recordatorio de que el amor no entiende de edades ni de convenciones.
The Way We Were (1973)
Barbra Streisand y Robert Redford protagonizan uno de los romances más intensos de la década. Ella es una activista política, él un hombre encantador pero distante; juntos viven un amor tan apasionado como conflictivo.
A eso se suma la icónica canción del mismo nombre, ganadora del Oscar, que se convirtió en uno de los temas más recordados de la década. Es un film que demuestra cómo la pasión muchas veces no alcanza para sostener una relación.
Un toque de distinción (1973)
Esta comedia romántica protagonizada por Glenda Jackson, quien se llevó el Oscar a Mejor actriz por su actuación, narra la relación entre una diseñadora británica y un ejecutivo estadounidense casado, interpretado por George Segal. Lo que comienza como un romance ilícito sin ataduras se convierte en un vínculo complicado, con choques culturales y emocionales de por medio.
Divertida, ácida y encantadora, es un ejemplo perfecto del cine europeo jugando con el género romántico en clave adulta.
La chica del adiós (1977)
Dirigida por Herbert Ross y escrita por Neil Simon, The Goodbye Girl es una comedia romántica se centra en la convivencia forzada entre una madre soltera (Marsha Mason) y un actor en apuros (Richard Dreyfuss). Al comienzo chocan y no congenian, pero la convivencia los lleva a desarrollar una relación llena de ternura y entendimiento.
Dreyfuss ganó el Oscar a Mejor actor, convirtiéndose en el más joven en lograrlo hasta ese momento. Su mezcla de humor, calidez y realismo todavía la hacen encantadora.
Nace una estrella (1976)
Antes de la versión de 2018 con Bradley Cooper y Lady Gaga, la dupla conformada por Barbra Streisand y Kris Kristofferson protagonizaron la tercera adaptación de este clásico. Ella es una cantante en ascenso, él un músico famoso en decadencia. Su romance está marcado por la pasión, pero también por la autodestrucción.
La película se llevó buena cantidad de elogios gracias a la química entre ambos actores y a una banda sonora que arrasó en ventas, con el tema "Evergreen" ganando el Oscar a Mejor canción original.
Manhattan (1979)
Algunos años después del éxito de Annie Hall, Woody Allen volvió a explorar el romance, esta vez con un tono más melancólico y visualmente impresionante, gracias a la fotografía en blanco y negro de Gordon Willis.
La película retrata las complejas relaciones de un grupo de personajes en la ciudad de Nueva York, con Allen, Mariel Hemingway y Meryl Streep en los roles principales. Más que una historia de amor, es una reflexión sobre la búsqueda de conexión en medio de las inseguridades modernas.
Grease (1978)
El género musical no es para todos y a menudo resulta incomprendido para la mayoría. Y pese a lo que muchos puedan creer, Grease es una historia romántica pura y dura. La relación entre Danny (John Travolta) y Sandy (Olivia Newton-John) está cargada de energía juvenil, humor y canciones que se volvieron himnos.
Con el tiempo, la película se convirtió en un clásico de culto que trascendió generaciones y sigue siendo una de las películas románticas más recordadas de todos los tiempos.
¡Avanti! Amantes a la italiana (1972)
Dirigida por Billy Wilder (Una Eva y dos Adanes, Piso de soltero), esta comedia romántica es un viaje de ensueño al sur de Italia. Jack Lemmon interpreta a un ejecutivo estadounidense que viaja a Nápoles para ocuparse de los restos de su padre, y allí descubre que el hombre tenía una amante italiana. En el camino conoce a la hija de esa mujer (Juliet Mills), y entre ambos surge un romance inesperado, lleno de humor, choque de culturas y paisajes paradisíacos.
Con el sello inconfundible de Wilder, Avanti! es un clásico que merece más reconocimiento.












