Un estudio reciente reveló un llamativo dato con respecto a la inclusión de escenas de sexo en películas
No es secreto que cada vez que una película con “alto contenido sexual” aparece entre los estrenos, un gran revuelo se genera en una parte del público que lo comenta y muchas veces lo critica. Son diversos los ejemplos de solo el año que pasó: el contenido de insinuación erótica de Saltburn o las escenas explícitas de Poor Things o All of us strangers parece que han hecho florecer la sexualidad en la pantalla. Sin embargo, un nuevo estudio publicado estas semanas sugiere que, de hecho, las escenas de este tipo en Hollywood están disminuyendo rápidamente: hay casi un 40% menos de contenido sexual en las grandes películas que a principios de los años 2000.
Según la investigación del analista de datos Stephen Follows, esta tendencia no solo se manifiesta en la disminución de escenas de ese tipo, sino también en el incremento de películas que eligen no incluir representaciones de sexualidad en absoluto. El especialista realizó su estudio para The Economist, donde analizó las 250 cintas más taquilleras de cada año desde principios de siglo. Luego de analizar diversas fuentes, creó sus propios criterios para evaluar el contenido explícito en cada película. Cabe mencionar que fueron excluidas películas donde su representación de contenido sexual se limitaba a violencia sexual como violación o agresión sexual.
Sus resultados arrojaron que las películas lanzadas en 2023 mostraron alrededor del 60% del contenido erótico presente en las 250 películas más populares de 2000. En términos de género, la disminución fue más marcada en las películas de acción, con una reducción cercana al 70% durante el mismo lapso, mientras que las películas románticas experimentaron cambios menos significativos, con una caída de apenas el 20%.
Hay algo interesante en el informe también: mientras las escenas de sexo bajaron, , otros elementos como el consumo de drogas, la violencia y el lenguaje inapropiado han mantenido niveles elevados o incluso han aumentado en ciertos períodos.
Pero, ¿por qué ha ocurrido esto?
En primer lugar, el cambio en las preferencias de la audiencia, especialmente entre los más jóvenes, como la Generación Z, muestran una preferencia por representaciones menos evidentes de la sexualidad. De hecho, algunos incluso evitan completamente los temas sexuales. Hay que agregar también las transformaciones en las normas culturales, impulsadas por movimientos sociales y debates sobre el consentimiento y la equidad de género, que han llevado a una aproximación más moderada hacia las escenas de intimidad.
Esto implica también que existe en el aire una pendiente reacción contra los estereotipos del pasado que tendían a objetivar en las escenas de intimidad, buscando representaciones más respetuosas.
En el mercado actual, que se ha globalizado y está constantemente en búsqueda de grandes números, las películas que apuntan al éxito internacional priorizan contenidos que puedan ser comprendidos y aceptados en diversas culturas, para así evitar escenas de contenido sexual explícito para evitar clasificaciones restrictivas o censura. Con la popularización de los servicios de streaming, que ofrecen contenido personalizado, la demanda de contenido sexual en producciones cinematográficas convencionales ha disminuido, dejando ese tipo de material para producciones de nicho en plataformas digitales.
No hay que olvidar que el internet tiene un rol clave en esto pues es mucho más fácil acceder a contenido para adultos por lo que se ha reducido la necesidad de incluir escenas sexuales en el cine comercial para atraer audiencias.
En la industria actual llegó también la introducción del rol del Coordinador de Intimidad, un profesional que trabaja con directores y actores para planear las escenas íntimas en una producción audiovisual. Su papel es garantizar la seguridad y comodidad de los actores durante la preparación y rodaje de estas escenas. Su aparición señala una tendencia hacia la inclusión de escenas de intimidad solo cuando son esenciales para el desarrollo de la narrativa y que de hecho, ahora se tiene en cuenta la incomodidad de los actores por la cantidad de escenas de sexo que antes se pedían que hicieran.
Follows concluye que este es "el mayor impulsor de esta reducción del contenido sexual": no sólo hay menos actos sexuales en la pantalla, sino que se concentran proporcionalmente en menos películas.


