Tres clásicos románticos que se desarrollan en una oficina y que son ideales para ver hoy

Así como en la vida, en el cine, el trabajo tiene un lugar preponderante. Estrenadas entre fines de los '40 y principios de los '60, estas historias se suceden dentro de una oficina, donde los protagonistas se enamoran, sueñan con un futuro mejor o evaden la dura realidad que viven en casa.
El Apartamento sigue a C.C. Baxter, un ambicioso empleado de una compañía de seguros de Manhattan, que le presta su departamento a sus jefes para sus aventuras amorosas
"El Apartamento" sigue a C.C. Baxter, un ambicioso empleado de una compañía de seguros de Manhattan, que le presta su departamento a sus jefes para sus aventuras amorosas Foto: United Artists

El trabajo es el lugar donde, el adulto promedio, pasa la mayor parte de su tiempo entre lunes y viernes. Tal como en la vida, en las películas, la labor diaria también tiene un rol fundamental y, muchas veces, es en este ámbito donde nace un amor o desde donde se proyectan las mejores historias.

Entre finales de los '40s y principios de los '60s, se desarrollaron una serie de películas románticas  que ponían al trabajo en el centro de la trama, como espacio central de comedias y dramas atravesados por el amor. Aquí, tres títulos imperdibles de aquella época.

El señor Skeffington (1944)

Para salvar a su hermano, que ha cometido un desfalco, Fanny Trellis (Bette Davis), una mujer egoísta que sólo se preocupa por su belleza, se ve obligada a casarse con Job Skeffington (Claude Rains), el director del banco, un hombre poco atractivo y mucho mayor que ella, pero paciente y bondadoso. El matrimonio, concertado y sin amor, pasará por varias etapas en las que ambos verán pasar dos guerra mundiales, varios amantes, una cruel enfermedad, persecuciones nazis, la ceguera y el pánico al envejecimiento.

La vida secreta de Walter Mitty (1947)

Un hombre consigue evadirse de sus problemas diarios imaginando que es un héroe que vive grandes aventuras
Crédito: Samuel Goldwyn Productions

Un pobre infeliz, que vive con su dominante y posesiva madre, consigue evadirse de la opresiva atmósfera familiar imaginando que es un héroe que vive grandes aventuras. Un día, sus sueños se convierten en realidad al conocer a una misteriosa mujer a la que persigue una banda de ladrones de joyas. 

El Apartamento (1960)

C.C. Baxter (Jack Lemmon) es un modesto pero ambicioso empleado de una compañía de seguros de Manhattan. Está soltero y vive solo en un discreto apartamento que presta ocasionalmente a sus superiores para sus citas amorosas. Tiene la esperanza de que estos favores le sirvan para mejorar su posición en la empresa. Pero la situación cambia cuando se enamora de una ascensorista (Shirley MacLaine) que resulta ser la amante de uno de los jefes que usan su apartamento (Fred MacMurray).