Tres clásicos románticos que se desarrollan en una oficina y que son ideales para ver hoy
El trabajo es el lugar donde, el adulto promedio, pasa la mayor parte de su tiempo entre lunes y viernes. Tal como en la vida, en las películas, la labor diaria también tiene un rol fundamental y, muchas veces, es en este ámbito donde nace un amor o desde donde se proyectan las mejores historias.
Entre finales de los '40s y principios de los '60s, se desarrollaron una serie de películas románticas que ponían al trabajo en el centro de la trama, como espacio central de comedias y dramas atravesados por el amor. Aquí, tres títulos imperdibles de aquella época.
El señor Skeffington (1944)
Para salvar a su hermano, que ha cometido un desfalco, Fanny Trellis (Bette Davis), una mujer egoísta que sólo se preocupa por su belleza, se ve obligada a casarse con Job Skeffington (Claude Rains), el director del banco, un hombre poco atractivo y mucho mayor que ella, pero paciente y bondadoso. El matrimonio, concertado y sin amor, pasará por varias etapas en las que ambos verán pasar dos guerra mundiales, varios amantes, una cruel enfermedad, persecuciones nazis, la ceguera y el pánico al envejecimiento.
La vida secreta de Walter Mitty (1947)
Crédito: Samuel Goldwyn Productions
Un pobre infeliz, que vive con su dominante y posesiva madre, consigue evadirse de la opresiva atmósfera familiar imaginando que es un héroe que vive grandes aventuras. Un día, sus sueños se convierten en realidad al conocer a una misteriosa mujer a la que persigue una banda de ladrones de joyas.
El Apartamento (1960)
C.C. Baxter (Jack Lemmon) es un modesto pero ambicioso empleado de una compañía de seguros de Manhattan. Está soltero y vive solo en un discreto apartamento que presta ocasionalmente a sus superiores para sus citas amorosas. Tiene la esperanza de que estos favores le sirvan para mejorar su posición en la empresa. Pero la situación cambia cuando se enamora de una ascensorista (Shirley MacLaine) que resulta ser la amante de uno de los jefes que usan su apartamento (Fred MacMurray).


