El clásico romántico protagonizado por John Wayne que fue objeto de polémicas censuras

El clásico romántico protagonizado por John Wayne que fue objeto de polémicas censuras

En 1952, el legendario actor se animó a cambiar rotundamente de género pasando del western al romance de la mano del director John Ford. La cinta sigue a un boxeador que regresa a Irlanda para recuperar su granja y olvidar su pasado. A pesar de su inofensiva premisa, no fue aprobada por el estudio.

Delfina Ortega Nodar

Delfina Ortega Nodar

El cines de los '60 experimentó un sinfín de censuras producto de sus historias revolucionarias, no siempre en sintonía con lo que pregonaban los gobiernos conservadores que, por aquel entonces, eran mayoría a nivel mundial. Lo que sorprende es que una de las películas que más sufrió los coletazos de la censura haya sido The Quiet Man (El hombre tranquilo El hombre quieto en español).

Protagonizada por John Wayne y Maureen O'Hara, la cinta se centra en un Sean Thornton, un boxeador que decide regresar a Irlanda para recuperar su granja y olvidar su pasado. "Nada más llegar se enamora de Mary Kate Danaher, una chica muy temperamental, aunque para conseguirla deberá luchar contra las costumbres locales, como el pago de la dote, y, además, contra la oposición del hermano de su prometida", completa la sinopsis oficial del filme.

Mira el tráiler:

La primer barrera con la que se topo el director John Ford fue la técnica. El estudio a cargo del filme, Argosy Pictures, no estaba del todo de acuerdo con el uso del Technicolor, técnica que para 1952 no era tan utilizada y que era muy costosa; y la duración del filme que no superaba las dos horas (129 minutos para ser exactos), requisito mínimo para hacer el gasto, excesivo en aquel entonces, que implicaba la técnica elegida de filmación.

La primer barrera con la que se topo el director John Ford fue las quejas del estudio por el excesivo gasto que implicaba el uso de Technicolor, además de verse obligado a eliminar una escena por considerarla vulgar
Crédito: Argosy Pictures

Ford además, se vio obligado a omitir referencias al IRA (Ejército Republicano Irlandés) y a eliminar una de las escenas más graciosos de la cinta en la que uno de los personajes comentaba admirado cómo había quedado la cama de los protagonistas tras la noche de bodas.

Si bien The Quiet Man se enfrentó con varios obstáculos en el camino, lo cierto es que, al momento de su estreno, fue un rotundo éxito de taquilla, recaudando más de siete millones de dólares, todo un hito para la épica; y hoy perdura entre los grandes clásicos del género por su bella narrativa e historia atemporal.

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