La frase que enfureció a Marilyn Monroe durante el rodaje de El príncipe y la corista

La frase que enfureció a Marilyn Monroe durante el rodaje de El príncipe y la corista

Fue el aclamado actor y director británico, Laurence Olivier, co-protagonista de la actriz en la cinta, quien puso en peligro su participación luego de indicarle a Monroe que lo suyo sólo era "ser sexy" en pantalla. En venganza por sus palabras, la actriz llegaba tarde al set y no le hablaba.

Delfina Ortega Nodar

Delfina Ortega Nodar

Para muchos, Marilyn Monroe era una gran estrella; para otros, su peor pesadilla. En este segundo grupo se ubicaba Laurence Olivier, el aclamado actor y director británico, que convocó a la actriz para protagonizar con él El príncipe y la corista, que se convirtió, para ambos, en un verdadero dolor de cabeza.

Si bien el comienzo de la relación entre ambos fue idílica, cuando iniciaron el rodaje del filme, todo cambio. Olivier, que era, también, el director de la cinta, no entendía la forma de trabajar de su compañera de elenco, de quien no lograba sacar el personaje tal como el se lo imaginaba. 

Para Marilyn Monroe este proyecto significaba proyección europea y trabajar con uno de los actores más importantes del Viejo Continente. Crédito: Warner Bros. Pictures

Fue, durante un alto en la filmación, que el director y actor le dijo, de muy mal modo: "Todo lo que tienes que hacer es ser sexy". Devastada por la falta de confianza en ella y por lo disminuida que se sentía al lado del británico que era una figura del teatro y del cine.

Para Marilyn Monroe este proyecto significaba proyección europea y trabajar, mano a mano, con uno de los actores más importantes del Viejo Continente; por lo que se había preparado mucho para componer al rol de la corista. Además, se había prometido a ella hacerlo todo bien, por lo que evitó las bebidas alcohólicas y las pastillas durante el inicio del rodaje, para estar lúcida y llegar a tiempo.

La frase de Laurence Olivier la enfureció tanto que olvidó todo lo que se había propuesto y comenzó a llegar tarde al set a propósito, porque sabía que ello enfurecería al actor y director. "Si no respetas a tus artistas, no pueden trabajar bien", decía, justificando su comportamiento.

La frase de Laurence Olivier la enfureció tanto comenzó a llegar tarde al set a propósito. Crédito: Warner Bros. Pictures

A las llegadas tardes se sumaron el consumo de alcohol en el set y los barbitúricos, detrás de los que escondía sus inseguridades frente a un proyecto que le importaba y mucho. Fue en esta época que sufrió el aborto espontáneo del bebé que esperaba junto a su esposo, el dramaturgo Arthur Miller. 

Más allá de lo tormentoso que resultó el rodaje, el estreno de El príncipe y la corista no sufrió contratiempos y fue un gran éxito de taquilla gracias a la presencia de Marilyn Monroe en pantalla, que era por demás atrayente.

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