La película Cuestión de tiempo surgió luego de una triste confesión que el director hizo sobre su vida
Las grandes ideas, especialmente esas para películas y obras de arte, a menudo surgen de conversaciones o momentos aparentemente triviales. A veces, una charla cotidiana puede desencadenar una chispa creativa que lleva a la formulación de algo profundamente significativo. Se necesita estar atentos porque lo más hermoso puede encontrarse en las cosas más pequeñas. Este es el caso de Cuestión de Tiempo, una película que se gestó a partir de una conversación personal entre el guionista y director Richard Curtis y un amigo cercano y se convirtió en una de las películas románticas más queridas del siglo XXI.
Cuestión de Tiempo es una rom-com moderna que ha logrado resonar con una amplia audiencia gracias a su enfoque único y emotivo. La película combina elementos de ciencia ficción con una historia romántica, ofreciendo una perspectiva fresca sobre el amor en la pantalla así como también el tratamiento de temas que en realidad son parte de la humanidad. Su éxito radica en su habilidad para mezclar estos géneros, lo que le permite explorar asuntos profundos de manera accesible y conmovedora.
Mirá el tráiler de la película:
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La génesis de Cuestión de Tiempo se remonta a un almuerzo en el que Curtis, confesando a su amigo que no se sentía plenamente feliz, comenzó a reflexionar sobre la búsqueda de la felicidad en la vida cotidiana.
“Fue un crecimiento lento. Almorcé con un amigo mío llamado Simon, que vive en Nuevo México y no lo veo muy a menudo”, explicó en una entrevista en el año del estreno de la película. “Vino a mi casa y solemos hablar con propiedad. Estábamos hablando de si éramos felices o no. Me sorprendí un poco al decir: ´En realidad, no...´”.
Es que luego de esa conversación la perspectiva del director sobre la vida comenzó a cambiar y aquello fue motor para crear la querida cinta. “ Y yo decía que antes pensaba que un día perfecto sería volar a Montecarlo y tener una cita con Grace Kelly y ganar un millón de libras y recibir un mensaje de texto que dijera: ´Te han nominado a un Oscar´. Y ahora odio todo eso. Da demasiado miedo y los extraños…”
“En cierto modo, el día que estábamos viviendo era perfecto”, continuó narrando. “Estaba almorzando con mi mejor amiga. Había llevado a mis hijos a la escuela. Iba a cenar con la familia. Entonces pensé que para la próxima semana ese sería un tema sobre el que realmente debería escribir: cómo ser feliz; cómo lograr la felicidad en la vida cotidiana en lugar de buscar siempre cosas y logros extras y grandes para ser feliz”.
A partir de esta reflexión personal, Curtis desarrolló una trama que inicialmente parecía sencilla. Sin embargo, decidió añadir elementos de ciencia ficción y romance para enriquecer la historia, transformando una premisa simple en una narración compleja y envolvente.
Cuestión de Tiempo sigue a Tim Lake, un joven que descubre a los 21 años que tiene la capacidad de viajar en el tiempo. A partir de esta revelación, Tim utiliza su habilidad para mejorar su vida y las relaciones con quienes lo rodean, en particular, para ganar el corazón de Mary, la mujer de sus sueños. Sin embargo, a medida que intenta arreglar lo que considera errores en su vida, descubre que la verdadera felicidad no se encuentra en la perfección, sino en los momentos imperfectos y en la apreciación de las cosas más simples.
Alcanzar la felicidad en la vida diaria es un desafío constante y de cierta manera, es ese el sentido de transitar la vida. La película aborda cómo, a pesar de los esfuerzos y las correcciones que uno quiera intentar hacer, la búsqueda de la satisfacción implica una comprenderse uno mismo y a las relaciones con los demás. Además, por mucho que queramos controlar nuestra realidad, el trabajo en intentar tener todo en nuestras manos es casi imposible y aquello realmente nos aleja de la alegría
Cuestión de Tiempo captura esta complejidad al mostrar cómo los pequeños momentos y las decisiones del día a día, las rutinarias y normales, pueden tener un impacto significativo en nuestro bienestar. Se trata de una sobre la propia vida y sobre encontrar la felicidad en las pequeñas cosas, recordándonos que, a veces, la clave para una vida plena reside en los detalles más simples.
La película se encuentra disponible en Netflix, Prime Video, Movistar TV y Apple TV.


